La Policía detiene a 25 personas tras las últimas cargas contra los estudiantes en Valencia ( FAPA-València)
- Hay casi una veintena de heridos, 11 de ellos son agentes
- Los cinco menores han sido puestos en libertad tras declarar
- Estudiantes, padres y profesores protestaban por los recortes en Educación
- Agentes a jóvenes y periodistas: 'Vamos a olvidarnos de que se hagan grupos'
La cuarta jornada de protesta en Valencia por los recortes en Educación se ha saldado con 25 personas detenidas, cinco de ellas menores, y casi una veintena de heridos, como consecuencia de las cargas que la Policía Nacional ha llevado a cabo contra estudiantes, profesores y otros manifestantes que protestaban en las calles de la ciudad.
Los cinco menores han sido puestos en libertad tras prestar declaración, mientras que los otros 20 arrestados pasarán a disposición judicial durante este martes, según fuentes de la Policía Nacional.
En las últimas horas se quemaron contenedores en distintos puntos del centro de la ciudad y junto a la facultad de Geografía e Historia unos 300 estudiantes han permanecido reunidos toda la madrugada en una asamblea para debatir las próximas acciones que llevarán a cabo para protestar por los recortes educativos y la actuación policial. Entre otros puntos, los estudiantes han acordado que no abandonarán la calle hasta que la Delegada del Gobierno en la Comunidad, Paula Sánchez de León, no deje el cargo.
Con el objetivo de debatir cómo visibilizar sus reivindicaciones dejando de lado la violencia, los estudiantes han acordado una "hoja de ruta" con una serie de actos que se iniciarán mañana martes a las 14.45 horas en la estación de metro de la Facultat de Historia, donde han convocado a la gente a acudir con un libro en la mano.
Pese al consenso, los jóvenes concentrados en la facultad auguran una semana "dura" de protestas contra los recortes en educación y la "brutalidad" policial.
Varias unidades del Cuerpo Nacional de Policía dispersaron por la fuerza la citada manifestación, convocada a través de las redes sociales y que había partido del Instituto de Secundaria Lluís Vives, foco durante la semana pasada de las principales protestas estudiantiles que finalizaron con una quincena de detenidos y varios heridos.
En un primer momento, los manifestantes se dispersaron por calles como Troya, Matemático Marzal y San Vicente Mártir ante la actuación de la docena de unidades de la Policía que vigilaban la concentración desde pasadas las dos y media de la tarde.
Al mismo tiempo, los manifestantes cortaron la céntrica calle de Xàtiva, frente a la estación del Norte y a pocos metros de la plaza del Ayuntamiento, aunque en todo momento estuvieron bajo la vigilancia de los antidisturbios.
Tras unas horas de tensa calma, los disturbios se reanimaban hacia las 20.00 horas de la tarde, cuando cientos de manifestantes se reagrupaban en el entorno del Instituto Lluís Vives de Valencia. Estudiantes y agentes antidisturbios se han vuelto a enfrentar después de que, según la Policía, varios jóvenes lanzaran piedras contra algunos de sus efectivos.
El dispositivo policial contaba con una quincena de furgonetas y el apoyo aéreo de un helicóptero que constantemente sobrevoló la céntrica zona comprendida entre la estación del Norte, la plaza del Ayuntamiento, las calles de Xàtiva, Marqués de Sotelo y Colón.
El tráfico en la zona se cortó parcialmente y sólo se permitía el acceso de autobuses a determinadas calles. A las 20.30 horas se convocó una nueva concentración de protesta frente al IES Lluís Vives.
En las inmediaciones del instituto se congregaron, también, padres y madres de alumnos que no han dudado en arremeter contra la actuación policial. La calle del Marqués de Sotelo ha permanecido varias horas cortada al tráfico y la de Xàtiva registró cortes intermitentes por los choques entre estudiantes y policías.
Fuentes policiales informaron de que se han quemado varios contenedores en la avenida Blasco Ibáñez, zona en la que se encuentran las facultades, y en el entorno de la plaza España y la plaza San Agustín.
En la red social Twitter, #PrimaveraValenciana ha sido el tema más comentado en España durante toda la tarde del lunes y con constantes subidas de fotos y vídeos de las actuaciones policiales contra manifestantes y viandantes.
En sendos comunicados, CCOO y la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA) de Valencia han censurado la intervención policial de esta tarde y el sindicato, en concreto, ha exigido la dimisión de la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, por la "desproporcionada" respuesta ante la manifestación estudiantil.
La Policía ha tratado en todo momento de dispersar los grupos de manifestantes y así se lo ha hecho saber tanto a los jóvenes como a los periodistas: "Vamos a olvidarnos ya de que haya grupos por aquí". Las puertas de unos almacenes comerciales y una popular firma de comida rápida se cerraron ante los incidentes registrados en la zona.
Entre empujones de los agentes y gritos de protesta de los estudiantes -'Esta es su democracia'; 'Ahora son azules, antes eran grises'-, la concentración se ha ido desplazando, de forma dispersa, hacia la plaza del Ayuntamiento, donde los estudiantes han quedado aglutinados en las inmediaciones de Correos, entre porrazos que han impactado en algunos menores y alguna que otra botella de vidrio lanzada por los manifestantes.
En la Plaza del Ayuntamiento, con contenedores volcados y una creciente tensión entre manifestantes y agentes del orden, un grupo de policías ha sorprendido a otro de jóvenes rodeándolos por detrás: "¿Y ahora qué?", ha dicho uno de los agentes, porra en mano, a los chavales que se han dispersado de inmediato ante la sonrisa del agente.
La dureza de las cargas policiales ha provocado una cascada de críticas. Incluso la oposición ha pedido la comparecencia del ministro del Interior en el Congreso de los Diputados. Y mientras, la mecha de las movilizaciones ha prendido en las redes sociales, desde las que ya se han convocado movilizaciones en Madrid y Sevilla.
Hubo 17 heridos leves, 11 de ellos agentes, según el balance policial de las 21.30 del lunes. Antonio Moreno, jefe superior de la policía en la Comunidad Valenciana, sin embargo, señaló a las 19.00 que había cinco policías "contusionados leves" y una mujer de 52 años herida leve en la cabeza. También reconoció que había un detenido menor herido leve. Moreno se refirió a los manifestantes como "el enemigo" y evitó pronunciarse sobre la proporcionalidad de la actuación policial, escudándose en que deben ser los jueces quienes la evalúen.
El jefe de policía citó como ejemplo de esa agresividad el hecho de que los estudiantes volcaran contenedores y arrojaran botellas a los agentes, una de las cuales impactó en una mujer de 52 años que tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios. La Confederación Española de Policía, en un comunicado, se lamentó de los insultos y escupitajos recibidos por las fuerzas de seguridad.
El "plus de agresividad" al que se refirió Moreno durante su rueda de prensa resulta patente si se compara lo ocurrido durante estas cuatro jornadas de protesta con las masivas movilizaciones del 15-M, las que hubo contra los derribos de El Cabanyal (en las que solo se detuvo a dos personas y que le costaron el cargo en la Delegación del Gobierno a Ricardo Peralta) o las manifestaciones protagonizadas por funcionarios contra los recortes salariales. A Moreno, que ocupa el cargo de jefe superior desde hace varios años, se le preguntó qué había cambiado para que la policía se comportara de forma tan distinta. No hubo una respuesta clara, sólo dos interrogantes retóricos: "¿Usted qué piensa? ¿Usted qué cree?".
Oficialmente, la Policía Nacional en estos cuatro días ha detenido un total de 43 alumnos, de los cuales ocho son menores de edad, hay decenas de lesionados y cerca de dos centenares de fichados, la mayoría por "desobediencia a la autoridad" y alguno por "atentado". A lo largo de la noche, varios de los menores detenidos salieron de la comisaría.
Las protestas comenzaron pasadas las 14.30 en el Instituto Lluís Vives de Valencia, donde se habían concentrado unos 300 estudiantes. Ante ellos, un despliegue policial sin precedentes durante estos días de protesta, que trataba de impedir los saltos de protesta. Pese a ello, los manifestantes se desplazaron hasta la cercana plaza de San Agustín donde empezaron las primeras cargas.
Hasta bien entrada la noche el centro de la ciudad y la zona universitaria de la avenida Blasco Ibáñez se vivieron momentos de tensión y enfrentamientos continuos entre policías y estudiantes. El resultado fue un reguero de grupos de manifestantes desperdigados por barrios y calles durante todo el día. La policía desplegó hasta cincuenta furgones para impedir las manifestaciones.
Los cinco menores han sido puestos en libertad tras prestar declaración, mientras que los otros 20 arrestados pasarán a disposición judicial durante este martes, según fuentes de la Policía Nacional.
En las últimas horas se quemaron contenedores en distintos puntos del centro de la ciudad y junto a la facultad de Geografía e Historia unos 300 estudiantes han permanecido reunidos toda la madrugada en una asamblea para debatir las próximas acciones que llevarán a cabo para protestar por los recortes educativos y la actuación policial. Entre otros puntos, los estudiantes han acordado que no abandonarán la calle hasta que la Delegada del Gobierno en la Comunidad, Paula Sánchez de León, no deje el cargo.
Con el objetivo de debatir cómo visibilizar sus reivindicaciones dejando de lado la violencia, los estudiantes han acordado una "hoja de ruta" con una serie de actos que se iniciarán mañana martes a las 14.45 horas en la estación de metro de la Facultat de Historia, donde han convocado a la gente a acudir con un libro en la mano.
Pese al consenso, los jóvenes concentrados en la facultad auguran una semana "dura" de protestas contra los recortes en educación y la "brutalidad" policial.
Tarde de disturbios
Los disturbios comenzaban a primera hora de la tarde. Más de 300 personas, en su mayoría estudiantes, intentaron dirigirse este lunes sobre las 15.00 horas hacia la plaza de España en Valencia en una manifestación que también protestaba contra la actuación policial de la semana pasada, lo que ha provocado nuevas carreras e intervenciones de los antidisturbios.Varias unidades del Cuerpo Nacional de Policía dispersaron por la fuerza la citada manifestación, convocada a través de las redes sociales y que había partido del Instituto de Secundaria Lluís Vives, foco durante la semana pasada de las principales protestas estudiantiles que finalizaron con una quincena de detenidos y varios heridos.
En un primer momento, los manifestantes se dispersaron por calles como Troya, Matemático Marzal y San Vicente Mártir ante la actuación de la docena de unidades de la Policía que vigilaban la concentración desde pasadas las dos y media de la tarde.
Al mismo tiempo, los manifestantes cortaron la céntrica calle de Xàtiva, frente a la estación del Norte y a pocos metros de la plaza del Ayuntamiento, aunque en todo momento estuvieron bajo la vigilancia de los antidisturbios.
Tras unas horas de tensa calma, los disturbios se reanimaban hacia las 20.00 horas de la tarde, cuando cientos de manifestantes se reagrupaban en el entorno del Instituto Lluís Vives de Valencia. Estudiantes y agentes antidisturbios se han vuelto a enfrentar después de que, según la Policía, varios jóvenes lanzaran piedras contra algunos de sus efectivos.
El dispositivo policial contaba con una quincena de furgonetas y el apoyo aéreo de un helicóptero que constantemente sobrevoló la céntrica zona comprendida entre la estación del Norte, la plaza del Ayuntamiento, las calles de Xàtiva, Marqués de Sotelo y Colón.
Apoyo de los padres
Entre los manifestantes ya no había solamente estudiantes y simpatizantes de movimientos sociales antisistema, como por la tarde, sino políticos de partidos de la oposición y numerosos ciudadanos que no pararon de gritar contra la actuación policial y grabar con sus móviles las constantes intervenciones de los antidisturbios.El tráfico en la zona se cortó parcialmente y sólo se permitía el acceso de autobuses a determinadas calles. A las 20.30 horas se convocó una nueva concentración de protesta frente al IES Lluís Vives.
En las inmediaciones del instituto se congregaron, también, padres y madres de alumnos que no han dudado en arremeter contra la actuación policial. La calle del Marqués de Sotelo ha permanecido varias horas cortada al tráfico y la de Xàtiva registró cortes intermitentes por los choques entre estudiantes y policías.
Fuentes policiales informaron de que se han quemado varios contenedores en la avenida Blasco Ibáñez, zona en la que se encuentran las facultades, y en el entorno de la plaza España y la plaza San Agustín.
En la red social Twitter, #PrimaveraValenciana ha sido el tema más comentado en España durante toda la tarde del lunes y con constantes subidas de fotos y vídeos de las actuaciones policiales contra manifestantes y viandantes.
En sendos comunicados, CCOO y la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA) de Valencia han censurado la intervención policial de esta tarde y el sindicato, en concreto, ha exigido la dimisión de la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, por la "desproporcionada" respuesta ante la manifestación estudiantil.
Empujones y detenidos
Dos de los jóvenes han sido retenidos por los policías tras arrojarles mandarinas y botellas. Los agentes han establecido un doble cordón policial frente a la estación del Norte, después de taponar el avance de la concentración desde la FNAC hacia Plaza España, donde pretendían llegar los jóvenes.La Policía ha tratado en todo momento de dispersar los grupos de manifestantes y así se lo ha hecho saber tanto a los jóvenes como a los periodistas: "Vamos a olvidarnos ya de que haya grupos por aquí". Las puertas de unos almacenes comerciales y una popular firma de comida rápida se cerraron ante los incidentes registrados en la zona.
Entre empujones de los agentes y gritos de protesta de los estudiantes -'Esta es su democracia'; 'Ahora son azules, antes eran grises'-, la concentración se ha ido desplazando, de forma dispersa, hacia la plaza del Ayuntamiento, donde los estudiantes han quedado aglutinados en las inmediaciones de Correos, entre porrazos que han impactado en algunos menores y alguna que otra botella de vidrio lanzada por los manifestantes.
En la Plaza del Ayuntamiento, con contenedores volcados y una creciente tensión entre manifestantes y agentes del orden, un grupo de policías ha sorprendido a otro de jóvenes rodeándolos por detrás: "¿Y ahora qué?", ha dicho uno de los agentes, porra en mano, a los chavales que se han dispersado de inmediato ante la sonrisa del agente.
Los 'enemigos' del jefe de Policía
En rueda de prensa, el jefe superior de Policía en la Comunidad Valenciana, Antonio Moreno, ha justificado las cargas policiales, que no ha considerado como tales, asegurando que "la Policía se ha visto obligada a repeler una agresión". Moreno se ha referido en su intervención ante los medios a los manifestantes como "enemigos".26 detenidos en el cuarto día de protesta contra los recortes en educación
La concentración convocada en el instituto Lluís Vives se extiende a toda la ciudad
Dos centenares de alumnos se reúnen en asamblea en la Facultad de Geografía e Historia
La cuarta jornada de protestas estudiantiles en Valencia contra los recortes presupuestarios en educación se prolongó hasta bien pasada la medianoche en forma de una asamblea en la que participaron unas 300 personas. La cita tuvo lugar en la facultad de Geografía e Historia, después de un día que se ha saldado con 26 detenidos, cinco de los cuales son menores, por parte de las fuerzas de seguridad que actuaron con mayor contundencia que en los días anteriores.La dureza de las cargas policiales ha provocado una cascada de críticas. Incluso la oposición ha pedido la comparecencia del ministro del Interior en el Congreso de los Diputados. Y mientras, la mecha de las movilizaciones ha prendido en las redes sociales, desde las que ya se han convocado movilizaciones en Madrid y Sevilla.
Hubo 17 heridos leves, 11 de ellos agentes, según el balance policial de las 21.30 del lunes. Antonio Moreno, jefe superior de la policía en la Comunidad Valenciana, sin embargo, señaló a las 19.00 que había cinco policías "contusionados leves" y una mujer de 52 años herida leve en la cabeza. También reconoció que había un detenido menor herido leve. Moreno se refirió a los manifestantes como "el enemigo" y evitó pronunciarse sobre la proporcionalidad de la actuación policial, escudándose en que deben ser los jueces quienes la evalúen.
El jefe de policía citó como ejemplo de esa agresividad el hecho de que los estudiantes volcaran contenedores y arrojaran botellas a los agentes, una de las cuales impactó en una mujer de 52 años que tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios. La Confederación Española de Policía, en un comunicado, se lamentó de los insultos y escupitajos recibidos por las fuerzas de seguridad.
El "plus de agresividad" al que se refirió Moreno durante su rueda de prensa resulta patente si se compara lo ocurrido durante estas cuatro jornadas de protesta con las masivas movilizaciones del 15-M, las que hubo contra los derribos de El Cabanyal (en las que solo se detuvo a dos personas y que le costaron el cargo en la Delegación del Gobierno a Ricardo Peralta) o las manifestaciones protagonizadas por funcionarios contra los recortes salariales. A Moreno, que ocupa el cargo de jefe superior desde hace varios años, se le preguntó qué había cambiado para que la policía se comportara de forma tan distinta. No hubo una respuesta clara, sólo dos interrogantes retóricos: "¿Usted qué piensa? ¿Usted qué cree?".
Oficialmente, la Policía Nacional en estos cuatro días ha detenido un total de 43 alumnos, de los cuales ocho son menores de edad, hay decenas de lesionados y cerca de dos centenares de fichados, la mayoría por "desobediencia a la autoridad" y alguno por "atentado". A lo largo de la noche, varios de los menores detenidos salieron de la comisaría.
Las protestas comenzaron pasadas las 14.30 en el Instituto Lluís Vives de Valencia, donde se habían concentrado unos 300 estudiantes. Ante ellos, un despliegue policial sin precedentes durante estos días de protesta, que trataba de impedir los saltos de protesta. Pese a ello, los manifestantes se desplazaron hasta la cercana plaza de San Agustín donde empezaron las primeras cargas.
Hasta bien entrada la noche el centro de la ciudad y la zona universitaria de la avenida Blasco Ibáñez se vivieron momentos de tensión y enfrentamientos continuos entre policías y estudiantes. El resultado fue un reguero de grupos de manifestantes desperdigados por barrios y calles durante todo el día. La policía desplegó hasta cincuenta furgones para impedir las manifestaciones.
Tancada a la Facultat de Geografia i Història de València contra la violència
Professors i pares d'alumnes passen la nit a l'IES Lluís Vives · Concentracions a tot el país
Uns quatre-cents estudiants s'han tancat a la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València, després dels atacs de la policia contra els estudiants de dilluns al vespre. Al voltant de l'edifici hi ha un important destacament d'agents antiavalots, tot i que la degana ha donat permís als estudiats perquè passen la nit a l'edifici. L'assemblea d'estudiants es va poder seguir en directe.
Paral·lelament, professors i pares d'alumnes van anunciar que passarien la nit a l'Institut Lluís Vives de València per denunciar la violència policíaca d'aquests últims dies contra la jovenalla. 'Hem de fer alguna cosa en solidaritat amb els xiquets, que m'arriben amb els braços enguixats, amb traus al cap... Així és impossible fer classe, com si no passara res', segons una professora d'un institut de la ciutat.
La violència policíaca contra els estudiants als carrers de València ha aixecat la solidaritat de centenars de ciutadans d'Alacant, Barcelona, Castelló, Girona i València mateix. Als carrers i places del país, s'hi han començat a aplegar els qui volen solidaritzar-se amb els estudiants valencians i demostrar la indignació per l'agressió de la policia contra els escolars de l'Institut Lluís Vives. A Barcelona, desenes de joves convovcats per la SEPC van tallar dilluns al vespre la Via Laietana.
Uns quatre-cents estudiants s'han tancat a la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València, després dels atacs de la policia contra els estudiants de dilluns al vespre. Al voltant de l'edifici hi ha un important destacament d'agents antiavalots, tot i que la degana ha donat permís als estudiats perquè passen la nit a l'edifici. L'assemblea d'estudiants es va poder seguir en directe.
Paral·lelament, professors i pares d'alumnes van anunciar que passarien la nit a l'Institut Lluís Vives de València per denunciar la violència policíaca d'aquests últims dies contra la jovenalla. 'Hem de fer alguna cosa en solidaritat amb els xiquets, que m'arriben amb els braços enguixats, amb traus al cap... Així és impossible fer classe, com si no passara res', segons una professora d'un institut de la ciutat.
La violència policíaca contra els estudiants als carrers de València ha aixecat la solidaritat de centenars de ciutadans d'Alacant, Barcelona, Castelló, Girona i València mateix. Als carrers i places del país, s'hi han començat a aplegar els qui volen solidaritzar-se amb els estudiants valencians i demostrar la indignació per l'agressió de la policia contra els escolars de l'Institut Lluís Vives. A Barcelona, desenes de joves convovcats per la SEPC van tallar dilluns al vespre la Via Laietana.
Los estudiantes reunidos en Historia aseguran que no abandonarán la calle hasta que Sánchez de León dimita
21.02.12 - 03:49 -
EP | VALENCIA
- Los estudiantes que se encuentran reunidos desde ayer pr la tarde en la Facultad de Geografía e Historia en la avenida Blasco Ibáñez de Valencia acordaron anoche en asamblea que hasta que la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Paula Sánchez de León, no abandone el cargo, ellos no abandonarán la calle.
Los jóvenes --unos 400-- se han reunido en la Facultad, con el permiso de la decana, Elena Grau, tras los incidentes registrados entre estudiantes y Policía por el centro de la ciudad y en la zona de Blasco Ibáñez, donde se ha llegado a quemar algún contenedor.
Con el objetivo de debatir cómo visibilizar sus reivindicaciones dejando de lado la violencia, los estudiantes han acordado una "hoja de ruta" con una serie de actos que se iniciarán hoy martes a las 14.45 horas en la estación de metro de la Facultat de Historia, donde han convocado a la gente a acudir con un libro en la mano.
Asimismo, han elaborado un comunicado en el que exigen "que las agresiones de los últimos días tengan responsabilidades políticas y policiales" comenzando por la dimisión de Sánchez de León, pues "hasta que la delegada no abandone su cargo, nosotros no abandonaremos las calles", han advertido.
Después de las manifestaciones de los últimos días contra los recortes que según han lamentado, "han acabado en masacre", han reivindicado la puesta en libertad de sus compañeros detenidos y la absolución de todos los cargos de los que se les acusa. "Quienes deberían defendernos nos están agrediendo", han lamentado. Por último, los estudiantes han exigido también una "mejor gestión" de los impuestos.
El profesorado del Lluís Vives rechaza la "furia policial"
La asamblea de profesores emite un comunicado en el que denuncia las "violentas y desproporcionadas" actuaciones policiales
La asamblea del profesorado del IES Lluís Vives de Valencia han mostrado este lunes su "más enérgica repulsa" a las "actuaciones violentas, desproporcionadas y fuera de cualquier lógica democrática" de la polícia contra los estudiantes del centro durante la semana pasada, a quienes en su opinión trataron como "delincuentes" —hoy se han repetido las cargas policiales—.
El profesorado, que ha publicado un comunicado (ver PDF) en la página web del instituto, ha denunciado que la actuación policial se enmarca "en los reiterados intentos de nuestras autoridades para desprestigiar la enseñanza pública y criminalizar a todas las personas que están comprometidas como personal docente y no docente, el alumnado y sus familias en la dignificación de la educación pública".
Asimismo, han subrayado que las pasadas cargas se saldaron con "varios alumnos heridos y contusionados" y uno de ellos fue incluso detenido, esposado y llevado a la comisaría de Zapadores. Por ello, han querido hacer llegar su solidariedad y apoyo incondicional a las familias de todas las personas agredidas, física y moralmente, "por esta incomprensible y consentida furia policial".
El profesorado denuncia los intentos del Gobierno por "desprestigiar la enseñanza pública"
La asamblea ha defendido además que durante los próximos días sus esfuerzos más inmediatos estarán dedicados "a recomponer la estabilidad psíquica y emocional" del alumnado y sus familias, sin olvidarse, añade, de denunciar formalmente las actuaciones policiales y reclamar responsabilidades penales y políticas para quienes hayan promovido "este despropósito". También continuarán denunciando todo ataque a los servicios públicos y particularmente a la educación pública así como la criminalización que los gobernantes intentan hacer de sus empleados con el objetivo, dicen, de desprestigiarlos.
Por último, el profesorado también ha manifestado su rechazo "más absoluto" a las "insidiosas palabras del diario ABC", que el pasado sábado 18 de febrero afirmaba que "los profesores habrían garantizado el aprobaco a quienes formaran parte de las manifestaciones".
El profesorado, que ha publicado un comunicado (ver PDF) en la página web del instituto, ha denunciado que la actuación policial se enmarca "en los reiterados intentos de nuestras autoridades para desprestigiar la enseñanza pública y criminalizar a todas las personas que están comprometidas como personal docente y no docente, el alumnado y sus familias en la dignificación de la educación pública".
Asimismo, han subrayado que las pasadas cargas se saldaron con "varios alumnos heridos y contusionados" y uno de ellos fue incluso detenido, esposado y llevado a la comisaría de Zapadores. Por ello, han querido hacer llegar su solidariedad y apoyo incondicional a las familias de todas las personas agredidas, física y moralmente, "por esta incomprensible y consentida furia policial".
El profesorado denuncia los intentos del Gobierno por "desprestigiar la enseñanza pública"
La asamblea ha defendido además que durante los próximos días sus esfuerzos más inmediatos estarán dedicados "a recomponer la estabilidad psíquica y emocional" del alumnado y sus familias, sin olvidarse, añade, de denunciar formalmente las actuaciones policiales y reclamar responsabilidades penales y políticas para quienes hayan promovido "este despropósito". También continuarán denunciando todo ataque a los servicios públicos y particularmente a la educación pública así como la criminalización que los gobernantes intentan hacer de sus empleados con el objetivo, dicen, de desprestigiarlos.
Por último, el profesorado también ha manifestado su rechazo "más absoluto" a las "insidiosas palabras del diario ABC", que el pasado sábado 18 de febrero afirmaba que "los profesores habrían garantizado el aprobaco a quienes formaran parte de las manifestaciones".
Una periodista agredida: "No hace falta tanta agresividad"
Los reporteros también han sido víctimas de las cargas policiales en Valencia
"Estoy muy nerviosa, permitidme que hable en primera persona". Radio Nacional conectaba en directo con su corresponsal en Valencia para narrar lo que estaba pasando en la ciudad. La periodista, Pura Gómez, visiblemente afectada, había sido otra de las víctimas, además de los estudiantes, de los porrazos de los agentes antidistubios."La redactora de RNE, Pura Gómez, ha sido agredida por un policía cuando se encontraba cubriendo la protesta estudiantil contra los recortes en educación y por las cargas policiales de la pasada semana", ha asegurado en su página RTVE.
No ha sido la única. Al menos un un fotógrafo de La Vanguardia, según ha informado el propio medio en su web, y un redactor de EFE, tal y como ha anunciado el también periodista de la La Sexta Carlos Bonastre, también han sido agredidos por la Policía.
Y es que la violencia se ha apoderado del centro de Valencia durante buena parte de la tarde. Tal y como denunciaba la periodista de RNE "no hace falta tanta agresividad sino más calma". Gómez ha sido golpeada con uno de los escudos de los antidisturbios, según ha narrado ella misma, justo antes de ver cómo entre varios agentes le "rompían la nariz" a uno de los maniefestantes.
Durante más de tres horas, las inmediaciones de la plaza del Ayuntamiento han sido escenario de numerosas cargas policiales, enfrentamientos entre estudiantes y policías y constantes cortes de tráfico que han obligado incluso a modificar las rutas de los autobuses públicos.
"Se han acabado las carreritas, a partir de ahora al que cojamos será acusado de desobediencia", ha avisado un agente momentos antes de empezar a dispersar a los manifestantes, quienes han reprochado a los policías su negativa a identificarse y mostrar su número de placa, y han coreado lemas como "Hay que educar a la policía" o "Como Grecia, arderá Valencia".
La delegada del Gobierno niega que hubiera represión en la protesta estudiantil
La delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, ha negado hoy que hubiera "represión" policial contra las protestas estudiantiles de la semana pasada en Valencia y ha asegurado que si se detecta "extralimitación" de algún agente habrá "consecuencias", igual que para quien actuó de forma ilícita.
Así lo ha manifestado en una rueda de prensa después de reunirse con los portavoces parlamentarios de Esquerra Unida y Compromís para analizar la proliferación de manifestaciones sin comunicación, a quienes ha pedido que "actúen con responsabilidad" y que no alienten conductas que pueden ser delictivas.
Según ha incidido la delegada, las protestas estudiantiles de la pasada semana fueron concentraciones no comunicadas, que no obstante transcurrieron con normalidad hasta que los manifestantes cortaron el tráfico de una de las calles "más importantes de la ciudad" y se zarandeó a un coche que intentaba pasar por allí.
Se les pidió que desalojaran la calle y que cesaran su conducta y, al no hacer caso, "la Policía actuó ante una situación de desorden y desacato".
La delegada respalda a la Policía Nacional, porque "no hacerlo sería una irresponsabilidad", pero esto "no significa que ampare la extralimitación de sus funciones, si es que las hubo".
Por ello, aunque no ha abierto ninguna investigación oficial, ha asegurado que verá "con detalle" si hubo extralimitación de algún agente, y si la hay "tendrá las consecuencias que deba tener", igual que las habrá para las personas "que actuaron de forma ilícita".
No obstante, Sánchez de León no tiene constancia de denuncia o investigación alguna contra ningún agente.
"No hay represión, ni instrucciones ni intento de control de las del derecho a la manifestación", el cual se garantizará desde la Delegación del Gobierno, ha asegurado Sánchez de León, quien opina que lo que ocurrió la pasada semana "nada tiene que ver con este derecho".
Respecto a la petición de Compromís de anular los expedientes sancionadores abiertos contra menores, la delegada ha dicho que los revisarán por si hay alguno que no cumpla todos los criterios, aunque no se suspenderán de forma genérica.
Según el balance oficial de la Delegación del Gobierno, las protestas estudiantiles de la pasada semana se saldaron con 17 detenidos y 13 policías agredidos.
Entre los detenidos había dos jóvenes de 17 años, uno de los cuales cumplió la mayoría de edad al día siguiente de ser arrestado, y el resto tenía entre los 18 y los 49 años y no eran estudiantes del instituto Lluís Vives, donde se inició la manifestación, sino "personas de distintos espectros sociales que se concentraron para protestar".






