(FAPA-València)
"Si se aumenta la ratio en el aula, tendrán que crecer los barracones"
La presidenta de madres y padres de Valencia, Remei Santacatalina, rechaza los nuevos recortes.
La presidenta de la Federación de asociaciones de madres y padres de alumnos de la provincia de Valencia (FAPA-València), Remei Santacatalina, ha expresado su rechazo a las medidas de ajuste económico que recogerá el nuevo Real Decreto-Ley para que las comunidades ahorren en educación pública más de 3.000 millones de euros y ha advertido de que, "si se aumenta la ratio en el aula, se tendrá que aumentar la dimensión de los barracones"".
La representante de la federación de padres y madres considera que las medidas sitúan "a la educación pública en un servicio público de mínimos que está abocado a desaparecer". "Estamos llegando a una situación límite en la enseñanza pública, la crisis y los recortes enmascaran la verdadera realidad que estamos viviendo, el interés manifiesto del gobierno estatal y de nuestra Consejería de Educación de privatizar la enseñanza", subraya esta portavoz en un comunicado.
De las medidas que contemplará el nuevo decreto, el aumento de ratio es una de las que más preocupa a FAPA-Valencia. "Es una burla que la Conselleria de Educación hable de reducir las cifras de fracaso escolar como prioridad y ahora aplauda la idea de aumentar el número de alumnado en las aulas como medida de ahorro. La atención del profesorado a los estudiantes no podrá ser la misma y tal vez haya que modificar la dimensión de los barracones porque el alumnado no cabrá dentro de ellos", ha ironizado Santacatalina.
La federación considera además "prioritario" que la administración no recorte más en profesorado, puesto que esta medida "afecta directamente al alumnado y merma su aprendizaje".
En esta línea, FAPA anuncia que hará un llamamiento a sus AMPA a moviliarse junto a los sindicatos y el resto de entidades que forman parte de la Plataforma en defensa de la Enseñanza Pública contra estas "nuevas agresiones al sistema educativo público".
FAPA-Valencia: "Si se aumenta la ratio en el aula, se tendrá que aumentar la dimensión de los barracones"
La presidenta de la Federación de asociaciones de madres y padres de alumnos de la provincia de Valencia (FAPA-València), Remei Santacatalina, ha expresado su rechazo a las medidas de ajuste económico que recogerá el nuevo Real Decreto-Ley para que las comunidades ahorren en educación pública más de 3.000 millones de euros y ha advertido de que, "si se aumenta la ratio en el aula, se tendrá que aumentar la dimensión de los barracones".
La representante de la federación de padres y madres considera que las medidas sitúan "a la educación pública en un servicio público de mínimos que está abocado a desaparecer". "Estamos llegando a una situación límite en la enseñanza pública, la crisis y los recortes enmascaran la verdadera realidad que estamos viviendo, el interés manifiesto del gobierno estatal y de nuestra Conselleria de Educación de privatizar la enseñanza", subraya esta portavoz en un comunicado.
De las medidas que contemplará el nuevo decreto, el aumento de ratio es una de las que más preocupa a FAPA-Valencia. "Es una burla que la Conselleria de Educación hable de reducir las cifras de fracaso escolar como prioridad y ahora aplauda la idea de aumentar el número de alumnado en las aulas como medida de ahorro. La atención del profesorado a los estudiantes no podrá ser la misma y tal vez haya que modificar la dimensión de los barracones porque el alumnado no cabrá dentro de ellos", ha ironizado Santacatalina.
De las medidas que contemplará el nuevo decreto, el aumento de ratio es una de las que más preocupa a FAPA-Valencia. "Es una burla que la Conselleria de Educación hable de reducir las cifras de fracaso escolar como prioridad y ahora aplauda la idea de aumentar el número de alumnado en las aulas como medida de ahorro. La atención del profesorado a los estudiantes no podrá ser la misma y tal vez haya que modificar la dimensión de los barracones porque el alumnado no cabrá dentro de ellos", ha ironizado Santacatalina.
La federación considera además "prioritario" que la administración no recorte más en profesorado, puesto que esta medida "afecta directamente al alumnado y merma su aprendizaje".
En esta línea, FAPA anuncia que hará un llamamiento a sus AMPA a movilizarse junto a los sindicatos y el resto de entidades que forman parte de la Plataforma en defensa de la Enseñanza Pública contra estas "nuevas agresiones al sistema educativo público".
Fapa-València considera les mesures de Wert un "atac" a l'escola pública
Manifesta que es tracta d' "un pas més" per a privatitzar l'ensenyament
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La presidenta de FAPA-València, Remei Santacatalina, ha mostrat hui el seu rebuig a la proposta del Ministre d'Educació, José Ignacio Wert, de les mesures d'ajust econòmic perquè les comunitats autònomes estalvien en educació pública més de 3.000 milions d'euros.
La representant de la federació de pares i mares considera que les mesures "situen a l'educació pública en un servei públic de mínims que està abocat a desaparèixer". Segons Santacatalina, "la crisi i els retalls emmascaren la vertadera realitat que estem vivint, l'interés manifest del govern estatal i de la nostra conselleria d'Educació de privatitzar l'ensenyament".
De les mesures que contemplarà el nou decret l'augment de ràtio és una de les que més preocupa a FAPA-València. "És una burla que la conselleria parle de reduir les xifres de fracàs escolar com a prioritat i ara aplaudisca la idea d'augmentar el nombre d'alumnat a les aules com a mesura d'estalvi", ha manifestat Santacalina.
La federació de pares considera a més prioritari que l'administració no retalle més en professorat ja que aquesta mesura "afecta directament a l'alumnat i disminueix el seu aprenentatge".
FAPA-València ha anunciat que farà una crida a les seues AMPA a mobilitzar-se junt als sindicats i la resta d'entitats que formen part de la Plataforma en defensa de l'Ensenyament Públic contra "estes noves agressions al sistema educatiu públic".
REPORTATGE INTERESANT
Por qué dicen eficiencia cuando son recortes
Educación defiende que el impacto de sus medidas de ahorro en la calidad será "escaso o nulo"
Los expertos replican que eso es imposible y que los peores efectos se verán a largo plazo
En el instituto público Pla Marcell de Cardedeu, Barcelona, decidieron, a pesar de los recortes, hacer tres grupos de 1º de ESO de 20 alumnos, en lugar de dos de 30; 1º es un curso complicado y prefirieron eliminar algunas optativas para tener clases con menos estudiantes. Pero el año que viene, con el aumento de horario previsto para los profesores, ya no lo podrán mantener, dice el director, Antonio Gener. En el instituto Cardenal Herrera Oria de Madrid, con siete docentes menos, los alumnos han perdido este curso los desdobles en Lengua y Matemáticas (clases reducidas algún día a la semana para poder explicar mejor a menos estudiantes).
Desde detalles llamativos como las restricciones en el uso de papel higiénico decretadas por el Gobierno catalán, hasta la pérdida de medidas de atención a alumnos complicados y a las familias, los recortes educativos de los dos últimos años ya se dejan sentir en las aulas. Y estos van a ser mayores a partir del próximo curso con las medidas aprobadas por el Gobierno para ahorrar 3.000 millones de euros más. En la educación universitaria, los detalles del recorte se conocerán mañana.
Pero en la parte no universitaria, el grueso se hará a base de reducir las plantillas. Lo harán llenando más cada aula (se aumenta el límite de alumnos de 27 a 30 en primaria, de 33 a 36 en secundaria, y hasta 43 en bachillerato) y elevando las horas de semanales de clase que imparten los profesores: sin máximos establecidos, tendrán un mínimo de 25 horas en primaria y de 20 en secundaria (en este último, son dos más de las que tienen ahora en la mayoría de comunidades). El resultado será la extensión a todas las autonomías y la profundización de esas situaciones que ya han ocurrido en muchos puntos de España. Aunque unas más que otras, todas las autonomías han recortado ya el dinero destinado a enseñanza desde 2010. En total, más de 3.400 millones de rebaja a los que a partir del año que viene se sumarían esos otros 3.000.
El debate sobre si no queda más remedio que hacer estos recortes, por dolorosos que sean, dada la situación económica de España y la presión de los mercados, tiene muchas aristas y es muy complicado zanjarlo con un simple sí o no. Para lo que resulta muy difícil encontrar argumentos es para defender la afirmación del ministro de Educación José Ignacio Wert de que los recortes apenas van a tener un "escaso o casi nulo impacto en la calidad".
Es evidente, por ejemplo, que los alumnos de 1º de ESO del Pla Marcell de Barcelona algo perderán el curso que viene, o que los del Herrera Oria de Madrid ya lo perdido este año. O los del colegio público de infantil y primaria Estel-Guinardó de Barcelona. "La principal víctima han sido las horas de refuerzo, en las que partíamos grupos para trabajar con menos alumnos", explica Pilar Blasi, profesora de infantil. Además, ya no se sustituyen las bajas hasta las dos semanas (esta otra medida fijada por el Gobierno). "Imagínate con una plantilla tan corta, cuando alguien se pone enfermo tenemos que hacer malabarismos", informa Clara Blanchar.
A pesar de todo ello, ese discurso, el de la búsqueda de la más que nunca necesaria eficiencia sin afectar la calidad, es el que suele acompañar a las tijeras. De hecho, en la reunión que el pasado fin de semana tuvo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con los presidentes autonómicos del PP, varios de ellos pidieron un esfuerzo de comunicación para evitar que se interpreten todas las medidas solo como recortes.
Sin embargo, al menos en educación, resulta complicado. "Se traspasa la linea roja. El sistema educativo y el profesorado no pueden asumir estas medidas sin repercutir en su trabajo y en la calidad de lo que enseña", dice de forma tajante el catedrático de Pedagogía de la Universidad de Barcelona Francisco Imbernón.
El recorte de profesorado en centros públicos, que coincide con un significativo incremento del alumnado, dependerá de hasta dónde quieran las autonomías exprimir las nuevas posibilidades que les ofrecerá Educación. Las previsiones de reducción del profesorada van de los 32.600 solo para secundaria y bachillerato (por encima del 12% de los docentes de estas etapas) hasta los 80.000 o 100.000 que temen UGT y CC OO en todas las etapas. Wert dijo el lunes que la cifra de 100.000 es exagerada, pues solo con eso se ahorrarían, no 3.000, sino 4.000 millones, aseguró.
En todo caso, y a la espera de concreciones, probablemente la única discusión posible en este punto es si el sistema va a empeorar un poco o mucho —los sindicatos dicen que se volverá a la escuela de los años setenta —. O si, en el mejor de los casos, se va a quedar como está, es decir, que no va a mejorar a pesar de todas las llamadas de atención nacionales e internacionales sobre que la educación es uno de los puntos flacos de la economía española; y que en su mejora no solo está la clave de un futuro mejor después de la crisis, sino también la llave para salir del atolladero. "Los recortes en los presupuestos de educación amenazan con socavar el potencial de crecimiento de la economía y la competitividad", dijo la Comisión Europea sobre España y otros Estados miembros que están recortando en educación.
Pero Bruselas da una de cal y otra de arena en este sentido, y llegado el caso, parece primar la estabilidad económica sobre las buenas palabras acerca de la importancia de la enseñanza. La Comisión aplaudió la semana pasada las medidas adicionales presentadas por el Gobierno español para recortar 10.000 millones de euros en sanidad y en educación.
Esos dos son los gastos más gruesos de los presupuestos autonómicos y, dentro de ellos, los sueldos. Por lo tanto, la urgencia de un recorte grande hace girar la vista inmediatamente hacia ellos. Pero además, como ha explicado en distintas ocasiones el catedrático de Economía de la Pompeu Fabra José García Montalvo, los recortes en enseñanza son, en general, más cómodos de hacer: "La educación (y también la investigación) es un área muy golosa para hacer recortes, pues estos no tienen efectos muy negativos a corto plazo. Sin embargo, son devastadores a largo plazo".
Esto significa que, en el fondo, quizá muchísimas familias no noten hoy, y quizá tampoco el año que viene, si su hija está en una clase con tres alumnos más, o si le han quitado los desdobles en Matemáticas. Tampoco si ha perdido buena parte del trimestre en Lengua por un intermitente catarro mal curado del profesor porque las bajas de menos de dos semanas no se cubren.
es tan importante
El peligro es que, mientras se discute hasta qué punto es para tanto o no, irán pasando los años, con el grave riesgo de que llegue ese largo plazo y sea devastador, como decía García Montalvo. Entonces, quizá, en 2020, llegará un informe PISA de la OCDE que diga que la educación española no solo no ha mejorado, sino que quizá está peor. Y todo tipo de análisis se harán al respecto para descubrir qué ha fallado.
Ese es el futuro que auguran algunos, claro. No así quienes defienden que estos recortes no serán para tanto. Las comunidades del PP defendieron el lunes los recortes como mesurados y lógicos y que, además, los alumnos por aula y el aumento de trabajo docente son medidas coyunturales, solo para la crisis. La consejera madrileña de Educación, Lucía Figar, argumentó, con el informe PISA de la OCDE, que el número de alumnos por clase no es tan importante para la calidad, que lo importante son cosas como la formación docente o la autonomía de los centros.
Imbernón contesta que, efectivamente, la formación es crucial, pero que esta también ha sufrido importantísimos recortes hasta el momento (la partida del ministerio cae de 52 milones a cuatro). Y el profesor de Sociología en la Universidad de La Laguna José Saturnino Martínez añade que el informe PISA solo habla de una parte del currículo (lengua, ciencia y matemáticas) y que, analizadas las comunidades autónomas, "las que tienen menos alumnos por clase tienen también menos fracaso escolar", asegura. De hecho, según un estudio que está preparando CC OO Madrid sobre el efecto de los recortes en más de una treintena de institutos, la victima principal parece ser la atención a la diversidad, es decir, a los alumnos con problemas (desdobles, refuerzos, clases de recuperación para los que suspenden), dice Francisco García, responsable de la Federación de Enseñanza de CC OO Madrid.
El presidente de la asociación de directores de instituto de la Comunidad Valenciana (ADIES), Vicent Baggetto, alerta además de que los recortes suelen hacerse lineales en todos los centros, pero no es lo mismo pasar de 30 a 33 alumnos en un centro de una zona de clase media alta que pasar de aumentar de 24 a 27 en una zona marginal.
La asociación valenciana de directores pertenece a la estatal, Fedadi, que el pasado diciembre lanzo un comunicado en el que se admitía la parte de esfuerzo que le toca a la educación en los actuales momentos de crisis, pero se reclamaba a las Administraciones que cuenten con ellos para ver qué se puede ajustar y qué no. José Antonio Martínez, presidente de Fedadi, pone el ejemplo de Madrid, donde los directores se ofrecieron para analizar con la Administración, centro a centro, la mejor forma de ajustar; pero no fueron escuchados, se queja.
El problema añadido, según el catedrático Imbernón, es que se ha impuesto un lenguaje de confrontación y que desde las Administraciones se está lanzando el mensaje de que los profesores trabajan poco y mal para justificar los recortes. Y todo ello, intensifica "el malestar docente", asegura, que también influye negativamente en la calidad de la educación.
Puestos a sugerir, la asociación mayoritaria de padres de alumnos, Ceapa, propuso el verano pasado suprimir la asignatura de Religión, de tal manera que se ahorrasen los sueldos de los 15.000 profesores que imparten esta materia en los centros públicos. El ahorro podría ir de los 300 a los 400 millones de euros. Y, en todo caso, se quedaría corto para la pretensión de esos 3.000 millones de ajuste, buena parte de la cual saldrá de las escuelas.
El experto en estadística educativa, director de instituto y sindicalista de CC OO Miguel Recio calcula —a partir de los datos del número de grupos y de alumnos, y de un sueldo medio de unos 38.000 euros anuales— que con el aumento de las ratios y de horas lectivas, la disminución de plantillas en secundaria y bachillerato será de unos 32.600, los que supondría un ahorro en sueldos de unos 1.200 millones de euros.
Las universidades se revuelven
El Ministerio de Educación explicará mañana a las comunidades cuáles son las medidas de recorte que pretende acometer en el ámbito de la educación superior. El ministerio ha barajado de momento la subida de las matrículas o la eliminación de carreras con pocos alumnos, pero no está claro qué parte de los pretendidos 3.000 millones de ahorro le tocarán a las universidades, pues el ministro José Ignacio Wert no lo aclaró el pasado lunes. De momento, los campus han perdido unos 620 millones en los presupuestos de los dos últimos años.
Lo que sí está claro es que las nuevas medidas llegan en un momento de crispación y distanciamiento entre el Gobierno y los rectores que empezó con la eliminación del programa de Campus de Excelencia y alcanzó su punto álgido el pasado viernes.
Entonces, Wert dedicó buena parte de su intervención tras el Consejo de Ministros a enumerar las razones por las que cree necesaria una reforma: demasiada oferta de carreras, poca investigación, endogamia y, en definitiva, falta de resultados a pesar de todos los recursos invertidos.
Los expertos en financiación universitaria Juan Hernández Armenteros y José Antonio Pérez García aseguraron en una tribuna el lunes que ese discurso estaba "plagado de datos erróneos y juicios de intención". Y ayer le contestó la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE).
En un comunicado mucho más directo de lo habitual, manifestaron su "preocupación" por las declaraciones de Wert. Aseguran que los resultados han estado muy por encima de una financiación insuficiente —"España es la novena potencia científica"— y les parece erróneo vincular el paro de los titulados a su preparación y no a la crisis. "Lo que las universidades necesitan actualmente es estabilidad normativa y una financiación acorde con las capacidades y necesidades del país", dicen para después asegurar que están dispuestos a trabajar para mejorar el sistema.
ENTREVISTA DIRECTOR GENERAL DE CENTRES DOCENTS
´Hemos estudiado en aulas con 40 alumnos y no nos ha ido tan mal´
Director general de Centros de Educación. En apenas seis meses ha pasado de dirigir el Instituto Cayetano Sempere de Elx a ser el responsable de la coordinación de todos los centros de la Comunitat Valenciana en la Conselleria de Educación. Se define como técnico, afirma que siempre será un docente, y se muerde los puños porque los sindicatos le niegan la palabra.
VICTORIA BUENO ALICANTE ¿Se pueden recortar 300 millones más?
Lo dice el ministro. En alguna partida se podrá hacer una reducción, porque pudiendo costar 25 no vas a gastar 100, pero le recuerdo que todos los alumnos reciben una subvención de 1,45 euros para el comedor, un dinero que no se debería dar porque es una subvención mayor y nadie dice que exista. Los centros tendrían que hacer un esfuerzo porque es una caja única. Son cantidades de dinero que, dada la situación, no procedía y muchos directores nos han dicho "¿por qué no recortáis esto" 35,5 millones al año. Sólo con quitar 0,45 céntimos ya suman 10 millones de euros, eso es ahorro. La gente dice que se han hecho recortes sociales y esto demuestra que no es así.
¿Sugiere que se quitará esa subvención de comedor?
No, pero no se puede privar al que lo necesita si al que se lo das, no lo necesita. Al acabar este año había centros con 250.000, 80.000 ó 50.000 euros. Eso quiere decir que lo que se da a los centros es suficiente, porque todavía estábamos a deuda de dos cuatrimestres. Eso hace ver que los gastos de funcionamiento estaban sobredimensionados.
Hubo a quien se le cortó la luz.
El gasto fijo de calefacción y luz se ha duplicado los últimos años. Al negociar a partir de ahora con Iberdrola o Endesa un paquete enorme a través de la central de compras, la conselleria conseguirá precios mejores y evitaremos lo que pasó en un momento determinado en el que, al llegar el libre mercado, hubo centros que pagaban en lugar de 1.000 euros, 3.000 al mes, hasta que no firmaron un contrato nuevo con la comercializadora. La gestión se había hecho rutinaria. El suministro desde ahora estará garantizado independientemente del consumo.
El ministro Wert ha cuestionado el programa de ordenadores en los centros ¿y usted
Estoy en contra de que cada uno tenga un ordenador personal y que lo dote la conselleria, no solo por el coste de socializar 800 ordenadores sino porque no se puede atender su mantenimiento y en poco tiempo son obsoletos. La potencialidad educativa no es tanto la herramienta como el contenido, a través de las plataformas digitales de aprendizaje.
¿Con qué contará el alumno?
Me atrevería a decir que el 88% de los alumnos de la Comunitat Valenciana tienen un ordenador en casa y al resto se le puede asistir con las aulas de Informática. La pizarra digital ya es cotidiana en el aula pero el exceso de herramientas puede llevar a su abandono, porque tampoco el cien por cien de docentes están formados. En Estados Unidos han dado ya el paso al móvil, no tienen un soporte como tabletas: El profesor prepara cuestiones en clase y los alumnos reciben en su móvil una pregunta sobre lo expuesto. En cinco minutos sabe quién le sigue sin poner material, son los móviles de los alumnos.
¿Habrá banco de libros?
No se puede poner en dos meses y otras comunidades lo están quitando. Serán los ayuntamientos quienes digan, a través de Servicios Sociales, qué niños necesitan beca. Hay padres en paro que al tener esa prestación social no reciben la beca y no les llega.
Pero hay ayuntamientos que no se implican con los centros.
Entonces el informe de la dirección será el que decida. La convocatoria de becas será por renta y al que quede fuera lo compensa Servicios Sociales y si no, con el premio extraordinario de Secundaria y Primaria, que tendrán los libros gratis el curso siguiente: Son un centenar de alumnos.
¿Cómo se compagina reducir el fracaso escolar con más ratio?
Hemos estudiado en clases con más de 40 alumnos y no nos ha ido tan mal. Yo mismo he llegado a impartir clase de Educación Física con siete alumnos y nos aburríamos, querían ir a la clase que tenía más alumnos porque la motivación también influye a la hora de aprender.
¿Entonces lo ve factible?
Perfectamente. Los centros tienen más medios de los que me podía imaginar. No me voy a meter con las infraestructuras que se han hecho últimamente, creo que se pueden hacer mejor por menos dinero, pero en cualquier caso todo ello redunda en beneficio de la educación.
Lo dice el ministro. En alguna partida se podrá hacer una reducción, porque pudiendo costar 25 no vas a gastar 100, pero le recuerdo que todos los alumnos reciben una subvención de 1,45 euros para el comedor, un dinero que no se debería dar porque es una subvención mayor y nadie dice que exista. Los centros tendrían que hacer un esfuerzo porque es una caja única. Son cantidades de dinero que, dada la situación, no procedía y muchos directores nos han dicho "¿por qué no recortáis esto" 35,5 millones al año. Sólo con quitar 0,45 céntimos ya suman 10 millones de euros, eso es ahorro. La gente dice que se han hecho recortes sociales y esto demuestra que no es así.
¿Sugiere que se quitará esa subvención de comedor?
No, pero no se puede privar al que lo necesita si al que se lo das, no lo necesita. Al acabar este año había centros con 250.000, 80.000 ó 50.000 euros. Eso quiere decir que lo que se da a los centros es suficiente, porque todavía estábamos a deuda de dos cuatrimestres. Eso hace ver que los gastos de funcionamiento estaban sobredimensionados.
Hubo a quien se le cortó la luz.
El gasto fijo de calefacción y luz se ha duplicado los últimos años. Al negociar a partir de ahora con Iberdrola o Endesa un paquete enorme a través de la central de compras, la conselleria conseguirá precios mejores y evitaremos lo que pasó en un momento determinado en el que, al llegar el libre mercado, hubo centros que pagaban en lugar de 1.000 euros, 3.000 al mes, hasta que no firmaron un contrato nuevo con la comercializadora. La gestión se había hecho rutinaria. El suministro desde ahora estará garantizado independientemente del consumo.
El ministro Wert ha cuestionado el programa de ordenadores en los centros ¿y usted
Estoy en contra de que cada uno tenga un ordenador personal y que lo dote la conselleria, no solo por el coste de socializar 800 ordenadores sino porque no se puede atender su mantenimiento y en poco tiempo son obsoletos. La potencialidad educativa no es tanto la herramienta como el contenido, a través de las plataformas digitales de aprendizaje.
¿Con qué contará el alumno?
Me atrevería a decir que el 88% de los alumnos de la Comunitat Valenciana tienen un ordenador en casa y al resto se le puede asistir con las aulas de Informática. La pizarra digital ya es cotidiana en el aula pero el exceso de herramientas puede llevar a su abandono, porque tampoco el cien por cien de docentes están formados. En Estados Unidos han dado ya el paso al móvil, no tienen un soporte como tabletas: El profesor prepara cuestiones en clase y los alumnos reciben en su móvil una pregunta sobre lo expuesto. En cinco minutos sabe quién le sigue sin poner material, son los móviles de los alumnos.
¿Habrá banco de libros?
No se puede poner en dos meses y otras comunidades lo están quitando. Serán los ayuntamientos quienes digan, a través de Servicios Sociales, qué niños necesitan beca. Hay padres en paro que al tener esa prestación social no reciben la beca y no les llega.
Pero hay ayuntamientos que no se implican con los centros.
Entonces el informe de la dirección será el que decida. La convocatoria de becas será por renta y al que quede fuera lo compensa Servicios Sociales y si no, con el premio extraordinario de Secundaria y Primaria, que tendrán los libros gratis el curso siguiente: Son un centenar de alumnos.
¿Cómo se compagina reducir el fracaso escolar con más ratio?
Hemos estudiado en clases con más de 40 alumnos y no nos ha ido tan mal. Yo mismo he llegado a impartir clase de Educación Física con siete alumnos y nos aburríamos, querían ir a la clase que tenía más alumnos porque la motivación también influye a la hora de aprender.
¿Entonces lo ve factible?
Perfectamente. Los centros tienen más medios de los que me podía imaginar. No me voy a meter con las infraestructuras que se han hecho últimamente, creo que se pueden hacer mejor por menos dinero, pero en cualquier caso todo ello redunda en beneficio de la educación.




