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viernes, 2 de marzo de 2012

Recull de premsa FAPA-València dijous 1 març 2012



Miles de estudiantes se unen en la manifestación de Valencia para decir no a los recortes en enseñanza


Un grupo ha trasladado la protesta a la Delegación de Gobierno al término de la marcha
   Miles de estudiantes se han unido este miércoles en Valencia para "decir no a los recortes en la calidad de la enseñanza pública y a la represión de las reivindicaciones" en una multitudinaria manifestación que han definido como la de "la dignidad".
   La marcha, un nuevo acto de protesta que vive la capital valenciana desde que el pasado 15 de febrero un alumno del IES Lluís Vives fue detenido en una concentración no comunicada, ha estado apoyada por diversos colectivos estudiantiles de niveles medios y universitarios como la Assemblea Interuniversitària, Sindicato de Estudiantes --que también ha convocado más de 40 manifestaciones y concentraciones en toda España--; Faavem; Consell de la Joventut Valenciana (CJV), Bloc d'Estudiants Agermanats (BEA), Campus Jove, Acontracorrent y Sindicat d'Estudiants del Països Catalans (SEPC).
   La comitiva ha salido poco después del mediodía de la Facultad de Geografía e História de la Universitat de Valéncia detrás de una pancarta en la que se podía leer 'Por una enseñanza pública y de calidad'.
   Además de este mensaje, los jóvenes han exhibido multitud de carteles con mensajes como 'Podéis cortar todas las flores, pero no detener la primavera valenciana', 'Estamos mejorando la sociedad, disculpen las molestias', 'Educación al 5% TAE', 'Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres' y algunos más irónicos como el que, con la ilustración de una porra, pedía 'En la cabeza no, que estoy estudiando'.  
   El grupo ha recorrido la avenida Blasco Ibáñez y ha comenzado una ruta que ha tenido la primera parada al paso por los Jardines de Viveros, cuando unos jóvenes han desplegado un gran cartel en el que animaban a 'Parar 2015' en referencia a la estrategia Universidad 2015 enmarcada en el Espacio Europeo de Educación Superior, lo que ha provocado los aplausos de los asistentes.
   Los estudiantes han cruzado el Puente del Real y, en este punto, han tenido que hacer una sentada de unos diez minutos, ya que la cantidad de participantes ha hecho que la manifestación se dividiera en dos. De hecho, cuando la cabecera de la marcha se encontraba en los Viveros, la cola aún no había salido de la Facultad de Historia.

'EN VALENCIA, SE ACABA LA PACIENCIA'

   La marcha, algo tímida al principio, se ha animado al entrar en la calle de la Paz, donde los lemas que coreaban los jóvenes se han oído con más fuerza. 'No a la privatización', 'Delegada dimisión', 'Menos policía, más educación' y 'En Valencia se acaba la paciencia' han sido los más repetidos.
   En la Plaza de la Reina, los estudiantes han vuelto a sentarse a esperar al resto de compañeros, algunos de los cuales se encontraban todavía a la altura del Puente del Real.
   El grupo se ha desplazado por último a la Plaza de la Virgen, donde, finalmente y después de dos horas de recorrido, se ha decidido culminar la marcha y dar lectura al manifiesto elaborado por la Assemblea Interuniversitària.
   Sara Martín, una alumna de 20 años de la Facultad de Historia, ha sido la encargada de leer el texto, en el que se explica que los estudiantes han salido a la calle "a decir no a la ilegítima violencia policial, a los recortes de los derechos laborales y de la calidad de la enseñanza". "Hemos venido a decir que vuestros recortes no los pagaremos", ha exclamado.
   El manifiesto ha hecho referencia también a algunos de los supuestos casos de corrupción de actualidad al afirmar que "el dinero del fraude de Emarsa (la depuradora de Pinedo en la que se investiga un agujero de millones de euros) es la cantidad que la Conselleria de Educación adeuda a los colegios e institutos" o a que el coste de la Ciudad de las Artes supone "30 años del presupuesto de la Universitat de València".
   "Somos una manifestación de dignidad y la Universidad es nuestra. Los estudiantes estamos unidos por una enseñanza pública, crítica y de calidad. Solo luchando nos salvaremos", ha rematado.
   La manifestación ha transcurrido sin incidentes destacables. Unos cuantos furgones de la Policía Nacional seguían la marcha pero a bastante distancia, mientras agentes locales han velado por que se siguiera el itinerario previsto. Los jóvenes han respondido con sonoras protestas a la presencia del helicóptero que seguía el acto.    

APOYO DE PADRES

   Los estudiantes han recibido también el apoyo de padres, expresado con la presencia de la nueva presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de la provincia de Valencia (FAPA-Valencia), Remei Santacatalina, que ha asegurado que los progenitores "están al lado y junto a los alumnos". Ha agregado que en la Comunitat Valenciana la educación "lleva muchos años de recortes" que ahora se están acrecentando con la crisis.
   Sobre las 14.30 horas, los manifestantes que habían conseguido llegar a la Plaza de la Virgen han comenzado a disolverse, aunque miles de jóvenes permanecían en la calle Micalet, la Plaza de la Reina y parte de la calle de la Paz.
   No obstante, a las 15.00 horas, cuando la manifestación ya había acabado, un grupo ha cortado el tráfico en la calle Xàtiva a la altura del IES Lluís Vives y alrededor de un millar de personas se encontraba pasadas las 15.30 horas ante la sede de la Delegación del Gobierno en la Comunitat para volver a reclamar la dimisión de su titular, Paula Sánchez de León. Esta protesta que se ha activado de forma espontánea ha sido animada inmediatamente a través de las redes sociales.


                                                       

Más de 134.000 estudiantes de Secundaria se unen a la huelga

El seguimiento, según Educación, apenas superó el 40% del alumnado

Más de 134.000 alumnos secundaron este miércoles la huelga general de estudiantes de enseñanza Secundaria en la Comunidad Valenciana, según los datos facilitados por la Inspección de Educación. Esta cantidad supone un porcentaje del 40,91% del total de alumnos, teniendo en cuenta que los cursos inferiores a 3º de la ESO tenían la obligación de asistir a clases. Por provincias, Valencia fue la que más seguimiento obtuvo, con un 45,02%. Le siguió Castellón, con un 39,56%, y Alicante, con un 35,6%. De los 327.985 alumnos de educación Secundaria, los cursos superiores de Secundaria y del Bachillerato fueron los que más apoyaron las movilizaciones, que tuvieron una amplia repercusión en los centros.
En el IES El Carmen de Valencia, por ejemplo, de los más de 250 alumnos sólo acudieron 70. Las clases de Bachillerato se suspendieron y las de cursos inferiores se vieron muy afectadas, según fuentes del instituto. En el IES Lluís Vives de Valencia, a primera hora el patio lucía igual que cualquier otro día. Sin embargo, según las estimaciones del propio centro, un 70% de los alumnos de Secundaria se sumaron a la huelga general. Una chica de primero de Bachillerato de este centro que prefirió no dar su nombre se encontraba en medio de la protesta: "Si no hacemos mucha fuerza, el Gobierno no nos oye. Fíjate, empezamos cortando una calle y mira a lo que hemos llegado", proclamó.
En los centros privados apenas se notó: sólo un 4% de los alumnos respondió a la huelga en Valencia y apenas un 0,2% en Alicante. La diferencia según el horario matinal era escasa: según la inspección, de diez de la mañana a doce sólo varió en un punto y medio la asistencia.
El respaldo fue masivo
en Castellón y algo
más bajo en Alicante
Marta Valdivia y Andrea García, estudiantes de un FP de Laboratorio de Imagen en el instituto Henry Matisse de Valencia, la apoyaron sin dudarlo: "Directamente, no tenemos profesores", se quejaban, "ni prácticas, ni salidas y nos estamos quedando sin material", comentaban. "Y cuando acabemos no vamos a tener ni para bodas, bautizos y comuniones".
En Alicante, en el IES Bahía Babel, con 500 alumnos, sólo estaban los alumnos de primer y segundo curso de la ESO. El resto de aulas estaban vacías. En el instituto Mare Nostrum no hubo nadie, ni tan siquiera los pequeños. "Si vienen, tienen clase, pero al no acudir, no podemos hacer nada", admitió la jefa de estudios.
En el IES Cavanilles, uno de los más grandes de Alicante, con más de 2.000 alumnos, había mucho movimiento en los pasillos porque los alumnos de Bachillerato están de exámenes. "Yo tengo uno de inglés hoy, y quiero quitármelo de encima, yo paso de huelga", admitió Ángel junto a un grupo de compañeros de tercer curso de ESO. Sebastián, de 17 años, que estudia cuarto curso de ESO, acudió a las tres primeras horas de clase. "La huelga empieza ahora a las 11.00, yo voy a manifestarme, aquí no tenemos ni calefacción", se lamentó. En el patio, dos alumnos de Mecanizada, Juan Carlos, de 27 años, y Omar, de 21, no la secundaban: "No podemos perder clase, yo vengo de Calp y estamos en la recta final, pasamos de huelgas y movidas".
Con algunas excepciones, el seguimiento de la convocatoria fue mayoritario en los institutos de la provincia de Alicante, aunque los alumnos de primero y segundo de ESO acudieron a clase, y la mayoría de los de Bachillerato, muchos de ellos con exámenes.
"Y solo empezamos
cortando la calle", dice
una alumna del Lluís Vives
Muchas de las aulas de los institutos de Castellón también se quedaron vacías. "He tenido clases a las que sólo ha venido un alumno", comentaba una profesora del IES Penyagolosa a la entrada del centro. Su director, Pepe Martí, confirmaba por la tarde que el seguimiento fue "masivo" en las clases de cuarto de ESO y Bachillerato. En este instituto la marcha de alumnos fue mayor al llegar la hora de la manifestación. "Nosotras hemos ido a clase pero nos hemos salido para venir a la protesta", decía María, estudiante de este instituto.
En el IES de al lado, el Sos Baynat, la imagen de las clases vacías fue la tónica desde primera hora. Nerina, alumna del centro, explicaba que habían decidido no ir a clase desde el principio "porque luego nos habían dicho que no nos dejarían salir si no llevábamos un permiso y presentábamos con 48 horas de antelación las firmas de quienes apoyábamos la protesta". "En mi clase somos 30 y hemos firmado 28", apuntó. Otra trabajadora del IES lo corroboraba: "Se nota bastante que hoy no han venido muchos alumnos". En el patio sólo permanecían los de menor edad.
Mientras, en el IES Ribalta, el jefe de estudios explicó que el seguimiento "no había sido masivo". En los pasillos, no obstante, apenas se veían alumnos y en el exterior un grupo de alumnas daba otra versión. "Hay clases enteras a las que no ha venido nadie, en la nuestra, sólo hemos ido nosotras [cinco]", dijo Ainhoa. Y apuntó que también se aprovechó la salida del recreo, a las 10.36, para no volver a entrar.
Ya en la manifestación, alumnos de otros centros, como el IES La Plana y el Matilde Salvador, también indicaron que las clases de Bachillerato y de los últimos cursos de la ESO estaban prácticamente vacías.

"El tiempo de la indiferencia ha pasado"

Alrededor de 20.000 personas participan en la manifestación de Valencia

Los "recortes en educación", el "despilfarro" de la Generalitat en grandes eventos y la "ilegítima violencia policial", mezclados, son tres ingredientes explosivos para los estudiantes, universitarios, profesores y padres que soportan cómo cada día se "racionaliza hasta el papel higiénico" en el sistema educativo público. Esta fue la conclusión del Manifiesto leído este miércoles por la estudiante Sara Martín Casamayor en la plaza de la Virgen, con el que culminó la manifestación —en la que participaron unas 20.000 personas, según el cálculo de EL PAÍS— que recorrió el centro de Valencia de forma pacífica durante dos horas, desde la Facultad de Geografía, en el campus de Blasco Ibáñez.
"El dinero del fraude de Emarsa equivale a lo que debe la Consejería de Educación a los colegios e institutos. La cantidad despilfarrada en la fórmula 1 equivale a 26 escuelas de Primaria y la Ciudad de las Artes costó el equivalente a 30 años del presupuesto de la Universitat de València", remató Sara, tras anunciar que "el tiempo de la indiferencia ha pasado".
Sara dio una pista de hacia dónde va el movimiento estudiantil. "Sabemos qué queremos y qué no queremos. Los estudiantes estamos unidos y vamos a defender una educación pública de calidad". Y se refirió a los universitarios, que lidian con un sistema público que soporta una deuda reconocida en 2008 por la Generalitat de 800 millones. Los estudiantes advirtieron a lo largo de la marcha de que no están dispuestos a la reducción de grupos para "volver a las aulas masificadas", ni a más subidas de tasas, ni al encarecimiento de los precios de los másteres y doctorados. La masificación ya está en marcha. La Universitat de València aprobó este miércoles reducir 1.111 grupos y dejará sin contrato a 375 profesores asociados.
Los estudiantes de enseñanzas medias y bachiller, por su parte, no permitirán "más retrasos en enviar los gastos de funcionamiento a los centros". Así se lo ha hecho saber Albert Ordóñez, líder de la federación de estudiantes Faavem, a la Administración.
La marcha, bajo una impresionante pancarta con el lema Per un ensenyament públic i de qualitat, transcurrió con absoluta normalidad, en ausencia de las fuerzas de seguridad. Cinco furgones de la Policía Nacional despejaron el camino a los manifestantes. Les precedían a más de 300 metros de la cabeza de la marcha.
Nada que ver con el tenso ambiente que se vivió desde el corte de tráfico del 15 de febrero en el que fue detenido el primer alumno del instituto público Lluís Vives de Valencia y las siguientes tres cargas policiales que culminaron el 22 de febrero con 41 estudiantes detenidos en total, ocho de ellos menores de edad.
La manifestación de Valencia ha tenido un carácter lúdico participando incluso bebés como el del vídeo / TANIA CASTRO
Muchas de las pancartas exhibidas ayer recordaban los negros enfrentamientos. "Menos policía y más educación", "¡Peligro! Tengo un libro". Un enorme cartel con una decena de imágenes de los estudiantes aporreados días atrás ironizó con la publicidad de unos grandes almacenes: "Esta primavera, vuelve el gris".
El resto, indignación, contra la "violencia policial". Ahí estaba la de los estudiantes de la Facultad de Medicina con una fotografía histórica de los encierros de 1977, que fueron represaliados por la policía franquista. O la denuncia de que "el abuso policial es dos veces criminal", escrito en un cartón por otro estudiante de Comunicación de Gandia.
"Estoy muy avergonzado y muy afectado porque hemos dejado a nuestros hijos y nietos una sociedad inhabitable". Es la reflexión que hacía Marc Adell, que ha sido inspector de Educación y profesor asociado de la Facultad de Psicología durante 33 años.
¿Recortes? "Claro que los hay: en todas partes", responde contrariado Leonardo, un jubilado con carné de la Universitat dedicado al estudio de Historia del Arte: "Este mes me han bajado la pensión, despedido a mi mujer con 28 años de antigüedad en la Mostra de Cinema y mi hijo ingeniero agrónomo fue despedido de un instituto tecnológico catalán con un ERE que esperaron a hacer el día 14, solo dos después de la reforma laboral".
Solamente un corte de tráfico hacia las tres de la tarde, de media hora, otra vez frente al instituto Lluís Vives, provocado por un centenar de estudiantes que volvían de la marcha, generó durante media hora un colapso circulatorio en la zona.
                                                  

Los estudiantes vuelven a tomar la calle

Miles de jóvenes se manifiestan por el centro de Valencia durante la jornada de huelga estudiantil

Miles de estudiantes se han unido este miércoles en Valencia para "decir no a los recortes en la calidad de la enseñanza pública y a la represión de las reivindicaciones" en una multitudinaria manifestación que han definido como la de "la dignidad".

La marcha, un nuevo acto de protesta que vive la capital valenciana desde que el pasado
15 de febrero un alumno del IES Lluís Vives fue detenido en una concentración no comunicada, ha estado apoyada por diversos colectivos estudiantiles de niveles medios y universitarios como la Assemblea Interuniversitària, Sindicato de Estudiantes --que también ha convocado más de 40 manifestaciones y concentraciones en toda España--; Faavem; Consell de la Joventut Valenciana (CJV), Bloc d'Estudiants Agermanats (BEA), Campus Jove, Acontracorrent y Sindicat d'Estudiants del Països Catalans (SEPC).

La comitiva ha salido poco después del mediodía de la Facultad de Geografía e História de la Universitat de Valéncia detrás de una pancarta en la que se podía leer 'Por una enseñanza pública y de calidad'.

Además de este mensaje, los jóvenes han exhibido multitud de carteles con mensajes como 'Podéis cortar todas las flores, pero no detener la primavera valenciana', 'Estamos mejorando la sociedad, disculpen las molestias', 'Educación al 5% TAE', 'Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres' y algunos más irónicos como el que, con la ilustración de una porra, pedía 'En la cabeza no, que estoy estudiando'.

El grupo ha recorrido la avenida Blasco Ibáñez y ha comenzado una ruta que ha tenido la primera parada al paso por los Jardines de Viveros, cuando unos jóvenes han desplegado un gran cartel en el que animaban a 'Parar 2015' en referencia a la estrategia Universidad 2015 enmarcada en el Espacio Europeo de Educación Superior, lo que ha provocado los aplausos de los asistentes.

Los estudiantes han cruzado el Puente del Real y, en este punto, han tenido que hacer una sentada de unos diez minutos, ya que la cantidad de participantes ha hecho que la manifestación se dividiera en dos. De hecho, cuando la cabecera de la marcha se encontraba en los Viveros, la cola aún no había salido de la Facultad de Historia.

"En Valencia se acaba la paciencia"
La marcha, algo tímida al principio, se ha animado al entrar en la calle de la Paz, donde los lemas que coreaban los jóvenes se han oído con más fuerza. 'No a la privatización', 'Delegada dimisión', 'Menos policía, más educación' y 'En Valencia se acaba la paciencia' han sido los más repetidos.

En la Plaza de la Reina, los estudiantes han vuelto a sentarse a esperar al resto de compañeros, algunos de los cuales se encontraban todavía a la altura del Puente del Real. El grupo se ha desplazado por último a la Plaza de la Virgen, donde, finalmente y después de dos horas de recorrido, se ha decidido culminar la marcha y dar lectura al manifiesto elaborado por la Assemblea Interuniversitària.

Sara Martín, una alumna de 20 años de la Facultad de Historia, ha sido la encargada de leer el texto, en el que se explica que los estudiantes han salido a la calle "a decir no a la ilegítima violencia policial, a los recortes de los derechos laborales y de la calidad de la enseñanza". "Hemos venido a decir que vuestros recortes no los pagaremos", ha exclamado.

El manifiesto ha hecho referencia también a algunos de los supuestos casos de corrupción de actualidad al afirmar que "el dinero del fraude de Emarsa (la depuradora de Pinedo en la que se investiga un agujero de millones de euros) es la cantidad que la Conselleria de Educación adeuda a los colegios e institutos" o a que el coste de la Ciudad de las Artes supone "30 años del presupuesto de la Universitat de València".

"Somos una manifestación de dignidad y la Universidad es nuestra. Los estudiantes estamos unidos por una enseñanza pública, crítica y de calidad. Solo luchando nos salvaremos", ha rematado.

La manifestación ha transcurrido sin incidentes destacables. Unos cuantos furgones de la Policía Nacional seguían la marcha pero a bastante distancia, mientras agentes locales han velado por que se siguiera el itinerario previsto. Los jóvenes han respondido con sonoras protestas a la presencia del helicóptero que seguía el acto.

Apoyo de padres
Los estudiantes han recibido también el apoyo de padres, expresado con la presencia de la nueva presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de la provincia de Valencia (FAPA-Valencia), Remei Santacatalina, que ha asegurado que los progenitores "están al lado y junto a los alumnos". Ha agregado que en la Comunitat Valenciana la educación "lleva muchos años de recortes" que ahora se están acrecentando con la crisis.

Sobre las 14.30 horas, los manifestantes que habían conseguido llegar a la Plaza de la Virgen han comenzado a disolverse, aunque miles de jóvenes permanecían en la calle Micalet, la Plaza de la Reina y parte de la calle de la Paz.

No obstante, a las 15.00 horas, cuando la manifestación ya había acabado, un grupo ha cortado el tráfico en la calle Xàtiva a la altura del IES Lluís Vives y alrededor de un millar de personas se encontraba pasadas las 15.30 horas ante la sede de la Delegación del Gobierno en la Comunitat para volver a reclamar la dimisión de su titular, Paula Sánchez de León. Esta protesta que se ha activado de forma espontánea ha sido animada inmediatamente a través de las redes sociales.

La protesta és educativa

Voro Torrijos i Tàrrega

Quan semblava que la submissió i el desencant s´havien implantat en la societat valenciana, de sobte, una saludable revolta ens envolta sense treva ni descans. L´escola pública s´està alçant en peu de pau contra el bel·licisme devastador d´una Generalitat que pretén desmantellar la feble societat del benestar existent. Des de tots els punts de la nostra geografia, les comunitats educatives estan demostrant que no es deixaran intimidar per majories polítiques absolutistes que en cap moment havien tingut el detall d´anunciar l´aplicació una política de retallades tan destructiva com contraproduent.
En els darrers mesos la ciutadania està començant a assimilar les conseqüències de les polítiques malbaratadores dels governs del PP realitzades des de la seua instal·lació en les institucions valencianes. Són ells els responsables del saqueig malbaratador generalitzat de les arques comunitàries i de la manca dels recursos necessaris per al sosteniment dels serveis públics.
Les rialles amb què inauguraven la Vergonya Mítica de Zaplana (al voltant de 400 milions), les ciutats mediàtiques de la ciència, de les arts i de les llums (prop de 2.000 milions), la joguina de la fórmula 1 de Camps (cap als 300 milions), la copa Amèrica de Rita (més de 350 milions), l´aeroport de Castelló de Fabra (180 milions), la maqueta de les torres de Calatrava (15 milions) i un llarg i trist etcètera, estan a punt de convertir-se en una immensa ploralla col·lectiva, perquè ens han situat en un atzucac que ens volen fer creure inevitable i del qual ens volen treure amb una mà davant i una altra darrere.
Els mateixos que ens han conduït a aquest deute de 30.000 milions d´€ ens intenten vendre la moto de les solucions, amb l´aplicació d´unes receptes més espoliadores encara, més perjudicials per a una majoria que pretenen mantenir acollonida amb el recurs de la por i del xantatge mediàtic. I davant d´aquest estat de coses, una nova etapa de participació ciutadana s´inicia.
El menfotisme aclaparador davalla cada dia que passa, afortunadament. En estos darrers mesos s´està demostrant que una altra manera d´afrontar aquesta estafa que anomenen crisi és possible. Des de cada comunitat escolar del País Valencià, una esperançadora i permanent mobilització està plantant cara a la dures i absurdes mesures de l´administració autonòmica, que pretenen desmantellar el sector públic siga com siga, i com més prompte millor.
Però, una imparable i molt saludable rebel·lió a les aules s´ha posat en marxa i promet no defallir fins a aconseguir una veritable educació pública i de qualitat. I recordem que la protesta és educativa, perquè és el testimoni i el compromís col·lectiu, tan necessaris en una societat atomitzada com l´actual.
Resulta molt optimista poder comprovar que és possible recuperar la implicació de la societat en una causa comuna. Perquè sense una societat crítica i reivindicativa, que estiga disposada a lluitar per millorar el benestar comunitari, el totalitarisme té el camí lliure. I això, no ho podem permetre de cap de les maneres.

La Generalitat valenciana cifra el seguimiento de la huelga estudiantil en el 40,9%

EP La Conselleria de Educación, Formación y Empleo de la Generalitat Valenciana ha informado de que, según los datos recabados por la inspección educativa a las diez de la mañana de este miércoles, el seguimiento de la huelga estudiantil era de un 36,2% y al mediodía ha subido hasta el 40,9%.

Asimismo, la Conselleria ha recordado, a través de un comunicado, que desde el pasado 24 de enero ha procedido a la normalización de los pagos cumpliendo, de esta manera, los compromisos adoptados por la Generalitat.

Así, se han abonado hasta el momento actual diversas partidas por un montante cercano a los 200 millones de euros. De este modo, se salda la deuda con todos los centros públicos y concertados.

Entre otros pagos, en enero se abonó el segundo cuatrimestre de centros públicos de Secundaria, Primaria y Régimen Especial, así como el tercer trimestre de la concertada, por un importe de 35 millones de euros. También a mediados del mes de enero se abonaron los 66,8 millones de euros de la deuda pendiente con las cinco universidades públicas valencianas, otro de los compromisos de la consellera de Educación, Formación y Empleo.

A mediados de febrero se procedió al abono del tercer cuatrimestre de la enseñanza pública --17 millones de euros-- y del cuarto trimestre de la concertada --16 millones de euros--, de manera que con esta suma, que ascendió a 33 millones de euros, quedaron satisfechos todos los pagos de gastos de funcionamiento.

Igualmente, se han abonado en su totalidad los gastos de comedor y transporte escolar de la anualidad de 2011. Otro de los pagos que se han realizado son los referentes al bono-libro y la totalidad las cantidades de ayudas a los 126 Centros Especiales de Empleo (CEE) de la Comunitat, por un importe cercano a los 20 millones de euros, y otros 17,5 millones de las Escuelas Taller, Casas de Oficio y Talleres de Empleo.

                                           

Miles de estudiantes se manifiestan en Valencia y unos centenares colapsan el centro

Los manifestantes se oponen a los recortes en Educación y exigen la dimisión de la Delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana | La manifestación ha llegado hasta la Plaza de la Reina y hasta el momento se ha desarrollado sin incidentes | Posteriormente, cientos de estudiantes colapsan el tráfico al grito de "la calle es nuestra"

Decenas de miles se están manifestando en el centro de Valencia en protesta por los recortes en Educación y para exigir la dimisión de la Delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León, a la que responsabilizan de las cargas policiales de la pasada semana. La manifestación ha partido de la avenida Blasco Ibáñez de Valencia, sede de las facultades de la Universitat de València, y ha recorrido el centro de la ciudad hasta la Plaza de la Reina; espacio donde se ubica el edificio de la Generalitat Valenciana. En la cabecera de la concentración estudiantes muy jóvenes, algunos menores de edad, portaban una pancarta con el lema: "Per un ensenyament públic i de qualitat".
El trayecto, hasta este momento, se ha realizado sin incidentes; y la presencia policial ha sido casi inexistente. El perfil de los manifestantes era de gente muy joven, y no se ha distinguido a ningún líder de los partidos políticos de la oposición: PSPV-PSOE, Esquerra Unida y Compromís. En muchos carteles que portaban los convocados se podían leer mensajes relacionados con la llamada PrimaveraValenciana y en solidaridad con el IES Lluís Vives, epidentro del movimiento estudiantil valenciano que ha movilizado a jóvenes de toda España. La protesta es el acto central de la Huelga General de alumnos de Secundaria y de las Universidades públicas de toda España. 
Cientos de estudiantes han colapsado este miércoles el tráfico de laRonda Interior de Valencia desde las 15 hasta las 18 horas al grito "lacalle es nuestra". Entre sus reivindicaciones, vuelven a solicitar el cese de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León.

Esta protesta ha comenzado al término de la manifestación que ha reunido este mediodía a miles de estudiantes para "decir no a los recortes en la calidad de la enseñanza pública y a la represión de las reivindicaciones".

A las 15.00 horas, cuando la multitudinaria manifestación ya había acabado, un grupo ha cortado el tráfico en la calle Xàtiva a la altura del IES Lluís Vives y alrededor de un millar de personas se ha congregado unos minutos más tarde ante la sede de la Delegación del Gobierno para reclamar la dimisión de su titular y el rechazo a la actuación policial del pasado 20 de febrero con consignas como esta: 'Iros a casa, nosotros vigilamos'.

Tras la parada en Delegación de Gobierno, esta última protesta, que se ha activado de forma espontánea y poco a poco se ha ido nutriendo a través de las redes sociales, se ha dirigido, interrumpiendo el tráfico, hacia las inmediaciones del domicilio de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, donde han coreado: 'Rita, sal, es una mascletà'.

A continuación han tomado el margen izquierdo de la Ronda Interior de Valencia al grito 'Si no hay solución, habrá revolución', 'La calle es nuestra' y con pancartas en las que reclaman: 'No retalleu el futur' (No recortéis el futuro).

Los manifestantes, que se han enfrentado con los conductores que se han mostrado molestos con el corte de las vías, han proseguido por toda la ronda hasta que han llegado a la calle Quart. Allí han parado frente a la sede del PP donde han realizado una sentada ante los policías nacionales que custodiaban la puerta.

Posteriormente, han continuado por la Gran Vía Fernando el Católico, han atajado por la calle Cuenca para salir de nuevo a Guillem de Castro y, a la altura del IES Luís Vives, se han detenido. Sobre las 17.30 horas, los manifestantes permanecían sentados en este punto cortando la calle Xàtiva.