viernes, 17 de febrero de 2012

Recull de premsa FAPA-València 17-2-12

                                           

Voluntarios recuperan la costumbre de que los niños vayan a la escuela a pie

La iniciativa «Cien Pies. Andando juntos al cole» se pondrá en marcha en marzo -de un modo similar a como ya se hace en otras ciudades europeas- con el objetivo de incentivar que las familias aparquen el coche como medio de transporte escolar en favor de que sus hijos acudan al colegio caminando.
Los escolares recorren el camino en grupos de un máximo de treinta y acompañados de un guía y varios voluntarios (uno por cada ocho o diez niños). Para cada colegio se establecen un número concreto de rutas, que cubren el recorrido entre el centro escolar y un punto determinado de la ciudad, de forma que el trayecto andando no supere los veinte minutos.
Los padres tienen que dejar a sus hijos en esas localizaciones a la hora convenida y desde allí, todos juntos, emprenden el camino a la escuela. «Es una forma más segura, barata y cívica, no ya por el ahorro en gasolina para las familias, sino porque reduce el impacto de la circulación rodada», explican sus impulsores.
Pero, sobre todo, es beneficiosa para los más pequeños. Durante el trayecto, los monitores -todos profesionales de la educación- les enseñan educación vial y cómo es la vida en el pueblo. Por ejemplo, si pasan por la calle dedicada a un personaje relevante se les cuenta quién fue y la importancia que tuvo.
Los comerciantes también han acogido de muy buen agrado la iniciativa porque en las rutas se incluye la visita a los establecimientos para que los escolares conozcan cómo funcionan.
El servicio cuesta 16 euros mensuales y está disponible en tres colegios de Godella, aunque se extenderá a otros municipios valencianos a partir del próximo curso.
Vídeo, fotografías y reportaje.

La jornada de protestas de los estudiantes deja diez detenidos

Tres concentraciones no autorizadas dejan al menos un policía herido al intentar bloquear el tráfico en el centro

Seis de los estudiantes fueron arrestados al intentar cortar al tráfico la calle Bailén
La Policía detuvo a dos personas por tirar al suelo objetos de unos grandes almacenes
Las calles de Valencia vivieron ayer una jornada de protestas estudiantiles que acabó con diez detenidos, la mayoría por atentado y desobediencia a la autoridad, tal y como informaron fuentes del Cuerpo Nacional de Policía.
En un principio, las acciones convocadas fueron dos. Por un lado se celebró una multitudinaria manifestación impulsada por el Sindicato de Estudiantes de la Comunitat en protesta por los recortes previstos en el decreto de medidas urgentes contra el déficit, que partió desde la avenida Blasco Ibáñez y terminó, pasadas las 13 horas y sin incidentes, en la plaza de la Virgen.
Por otro lado, sobre las doce de la mañana un nutrido grupo de estudiantes protagonizaba una sentada para cortar la calle Xàtiva frente al instituto Luis Vives. Era la misma concentración que los alumnos del centro estaban ejecutando desde el lunes para mostrar su oposición a los recortes educativos.
Sin embargo, ayer tenía un componente especial, pues sirvió para protestar por la detención de un menor que el miércoles, según la Policía Nacional, agredió a dos agentes cuando intentaban evitar el corte de la calle. De ahí que los ánimos estuvieran especialmente caldeados durante la sentada, que contó con la asistencia de muchos jóvenes que habían participado en la manifestación. Fue en este punto donde se produjeron las primeras seis detenciones, siendo uno de los arrestados menor de edad. En cuatro de los casos, a los cargos de desobediencia se sumó el de atentado contra la autoridad.
Según las mismas fuentes, los estudiantes intentaron cortar la salida de la calle Bailén hacia Xàtiva, que permanecía abierta al tráfico, e incluso zarandearon un vehículo que en ese instante pasaba por la calzada, causando a la conductora un ataque de ansiedad. Esto provocó que los agentes intervinieran para mantener abierta la vía. Los detenidos, sin embargo, se negaron a moverse, de ahí que fueran arrestados y trasladados a la comisaría. Al final, uno de los agentes precisó de atención médica y tuvo que colocarse un collarín.
Desde la Policía explicaron que en ningún momento se produjo una carga, extremo que rechazaron los manifestantes, que denunciaron agresiones y fuertes empujones. Es más, en una conocida página web que permite compartir vídeos hay testimonios de supuestos testigos presenciales que hablan de patadas y manotazos a los chavales. Mariola, una de las participantes en la sentada, dijo que la «carga» también afectó a transeúntes y chicas menores de edad que estaban en la calzada. Según su versión, los policías actuaron con especial dureza cuando observaron que un grupo intentaba cortar Bailén para dar más efectividad al acto reivindicativo. «Como eran pocos y estaban aislados del resto, la policía ha cargado contra ellos», señaló.
17 furgones policiales
El despliegue de la Unidad de Intervención Policial frente al instituto fue destacable, con 17 furgones en las inmediaciones y decenas de agentes rodeando a los manifestantes. Además, fue necesario cerrar al tráfico parte de la plaza del Ayuntamiento y se generaron problemas de circulación en Colón y Ruzafa, que finalmente también fueron cortadas para evitar el colapso del centro de la ciudad.
La sentada se disolvió sobre las cinco de la tarde, lo que permitió abrir al tráfico la calle Xàtiva tras cinco horas completamente bloqueada. Sin embargo, la tensión, lejos de amainar, aumentó de forma considerable, pues el grupo de estudiantes intentó trasladarse hasta la Delegación del Gobierno (en Colón) para protestar por las detenciones. Esto provocó que la zona fuera tomada por la Policía para evitar que llegaran a su objetivo.
También en esta protesta improvisada hubieron altercados. Desde el cuerpo Nacional explicaron que se detuvo a dos personas más tras ser requeridos los agentes por los empleados de unos grandes almacenes próximos, donde los arrestados habían arrojado al suelo varios productos de los expositores.
Hay que recordar que ni la sentada ni la marcha hacia la Delegación del Gobierno habían sido comunicadas a las autoridades, y por tanto, no podían convocarse. Lo mismo sucedió con la última de las concentraciones, que también llegó como consecuencia de las detenciones frente al Luis Vives y tuvo como escenario la Jefatura Superior de Policía. Cuando los agentes que vigilaban la zona desalojaron la calzada se produjeron nuevos incidentes con el resultado de dos detenidos más por atentado contra la autoridad. La diputada Mónica Oltra estaba con los estudiantes y recibió «dos patadas en la espinilla», según dijeron desde Compromís. Por su parte, fuentes policiales aseguraron que estaba provocando constantemente a los agentes.
Respecto a la manifestación, también incluía una convocatoria de huelga, cuyo seguimiento los organizadores cifraron en un 95% en los institutos y universidades de la Comunitat. Las mismas fuentes señalaron que en la marcha participaron 20.000 personas.

Educación paga los gastos de funcionamiento a los centros públicos y privados

Los colegios públicos y concertados empezaron a recibir ayer las cuantías pendientes correspondientes a parte de los gastos de funcionamiento de 2011, una deuda que ha provocado graves problemas en los dos casos, con alumnos acudiendo a clase con mantas al no haber ni para calefacción en cuanto a los públicos y con riesgo de cierres en relación a los concertados, cuyos titulares han tenido que adelantar el dinero para garantizar la actividad de los centros.
Respecto a la educación concertada, se adeudaba el tercer trimestre (julio, agosto y septiembre), pues el cuarto ya fue pagado a finales de enero. Además, tal y como apuntaron fuentes patronales, también ayer se abonaron las cantidades correspondientes a la subvención directa para el segundo ciclo de infantil. Así, quedan pendientes las cuantías del bono infantil, lo que genera preocupación entre las patronales. En los públicos, la deuda existente hacía referencia a un cuatrimestre de los gastos de los centros.

                                                  

Un grupo de padres de Godella diseña rutas seguras para que sus hijos vayan andando al colegio
Escolares de Godella regresaron andando ayer tarde a sus casas formando una larga hilera a imagen y semejanza de un ciempiés. Era uno de los ensayos del proyecto "Cien Pies" puesto en marcha por un grupo de padres para desarrollar un servicio de transporte saludable y seguro mediante distintos itinerios que enlazan los colegios con lugares públicos de la ciudad.
Un grupo de amigos pensó qué hacer para la mejora del entorno de su población y que ese beneficio estuviera vinculada con la potenciación del "civismo vial" de los pequeños frente al uso masificado del coche. Se trata de recuperar el acceso a pie a los centros educativos, como está sucediendo en muchas ciudades europeas. Así surgió la creación de una Sociedad Limitada que lleva el nombre de "Cien Pies", cuya actividad se iniciará el 1 de marzo con alumnos de tres centros educativos: Sagrado Corazón, San Bartolomé y Domus.
Los pequeños que irán a pie a los colegios estarán acompañados por profesionales especializados que se han formado para la misión de cuidar a los pequeños, así como voluntarios en cada uno de los trayectos. Habrá un colaborador por cada ocho pequeños, que estarán identificados en todo momento con tarjejas personales. Cada colegio tendrá un color en la cinta que sujeta la identificiación, por lo que se garantiza que "nadie se puede perder".
Los carnavales escolares se tiñen de protestas
La escuelas públicas llaman a las familias de los alumnos a participar en las marchas reivindicativas
Los recortes al sistema educativo propician que este año los carnavales sean el escenario escogido por los centros escolares valencianos para continuar con sus reivindicaciones por un sistema educativo de calidad.
Según se acordó en la reunión celebrada por la Coordinadora del Distrito de Jesús-Patraix el pasado 9 de febrero, los colegios públicos e institutos de los respectivos barrios valencianos saldrán hoy a la calle bajo el lema "Carnestoltes reivindicatives al carrer".
En el distrito de Jesús, los cinco centros educativos participantes, así como miembros de la asociación de vecinos, saldrán en una marcha amenizada por la música de dolçaines y tabalets hasta los alrededores de los barracones de secundaria del CP Jose Soto Micó.
"Hemos elegido los barracones como símbolo reivindicativo de lo que no queremos que acaben siendo las instalaciones de la enseñanza pública de nuestros hijos", explican desde la Ampa de CEIP Tomás de Villarroya.
Los asistentes a los pasacalles, tanto de los centros educativos de Patraix como los de Jesús, irán vestidos de negro o con bolsas de basura en las que pegarán mensajes reivindicativos. Además, llevarán consigo cacerolas y pitos.
A las cinco y media de la tarde se concentrarán en la plaza Segovia donde, una vez allí, se leerá un manifiesto de protesta por "la nefasta gestión de los políticos del dinero público" y contra "los continuos recortes, ante las graves carencias y faltas de perspectivas en inversión para nuevos escolares, centros de salud y demás servicios públicos".
Por otra parte, el barrio de Benimaclet también se sumará a los carnavales reivindicativos, pero lo hará mañana sábado. El pasacalle, organizado por la Asociación de Mujeres de Benimaclet, en el que participarán los tres colegios de la zona y todas aquellas personas del barrio que quieran unirse. En este caso los asistentes irán disfrazados de frutas y verduras como protesta en contra del reciente vallado de los huertos urbanos de Benimaclet.
De esta forma, las escuelas públicas hacen un llamamiento a todas las familias de Valencia para que participen en el carnaval reivindicativo con el objetivo de que se escuche al colectivo.