Los universitarios salen a la calle contra la subida de las tasas
Denuncian que, a pesar del aumento de entre 400 y 500 euros de las matrículas, no se reinvertirán en la universidad pública 35 millones - No descartan la huelga
Estudiantes de las universidades públicas valencianas, secundados por más de una quincena de entidades, han convocado para este martes en Valencia una manifestación contra la subida "brutal y recaudatoria" de las tasas, que en un momento de crisis como el actual "limitará el acceso a la formación de las familias y dejara fuera del sistema a otros muchos alumnos".
Los organizadores destacan que esta marcha es "un primer paso" para conseguir sus reivindicaciones y han advertido, preguntados por si tienen previsto llevar a cabo otras acciones como paros o huelga, que, "desgraciadamente, todas las movilizaciones están sobre la mesa".
La manifestación -que parte a las 12.00 horas de la Facultad de Geografía e Historia bajo el lema 'Por una Universidad pública y de calidad'- ha sido presentada en rueda de prensa por representantes del los colectivos convocantes: la Assemblea General d'Estudiants de la Universitat de València; el Consell de l'Estudiantat de la Universitat Jaume I de Castelló; la Delegación de Alumnos de la Universidad Miguel Hernández y la Delegación de Alumnos de la Universitat Politècnica de València.
Con esta protesta, los estudiantes pretenden "visibilizar" su rechazo a la subida de tasas impulsada por el Ministerio de Educación y su aplicación por parte de la Conselleria por considerar que tendrá "un gran impacto en las familias", ha explicado el coordinador de la Asamblea General de Estudiantes de la UV, Gabriel Salinas.
Los jóvenes rechazan "que se tomen este tipo de medidas cuando no se dispone de una política de becas adecuada y que garantice la igualdad de oportunidades en el acceso universal a la educación superior". Asimismo, califican de "insolidario e injusto que los estudiantes no comunitarios tengan que hacerse cargo del coste íntegro de la matrícula, lo que perjudica además la internacionalización de la universidad".
En esta línea, reclaman tanto al Gobierno central como a la Generalitat que "dejen de desprestigiar a la universidad pública, a los trabajadores y al estudiantado con el único objetivo de sembrar el terreno para un modelo en el que las privadas vayan cobrando cada vez mayor protagonismo". Por todo ello, exigen la retirada del Real decreto-ley 14-2012 de 20 de abril y que el Gobierno valenciano congele las tasas, "en lugar de practicar una brutal subida en una coyuntura de crisis económica".
En este punto, los estudiantes estiman que el aumento de tasas hasta un 20 por ciento del coste supondrá un incremento de la matrícula de entre 400 y 500 euros, una cantidad que va a ser aún "mucho mayor" en los postgrados, "lo que hará que haya una competencia en igualdad de condiciones entre la universidad pública y la privada". "Muchos de los postgrados de las universidades públicas valencianas van a desaparecer, que es el objetivo que sospechamos tienen el Ministerio y la Conselleria", ha apostillado Salinas.
"Falacia"
Por su parte, el delegado de Alumnos de la UPV, Antonio de Hoces, ha manifestado, sobre el anuncio del Consell de destinar más fondos a becas, que es "una falacia decir que se van a incrementar las ayudas cuando lo que se está haciendo es retirar dinero del sistema público valenciano".
Por su parte, el delegado de Alumnos de la UPV, Antonio de Hoces, ha manifestado, sobre el anuncio del Consell de destinar más fondos a becas, que es "una falacia decir que se van a incrementar las ayudas cuando lo que se está haciendo es retirar dinero del sistema público valenciano".
De hecho, ha estimado que, si el aumento medio de las matrículas se multiplica por 100.000 estudiantes se obtienen 50 millones de euros de los que solo se reinvierten en becas 16. "Con ese cálculo, y sin contar las futuras penalizaciones a partir de la segunda matrícula, la Conselleria está dejando de ingresar en el sistema público valenciano más de 35 millones", ha detallado.
El portavoz estudiantil ha lamentado, además, que en la reunión que mantuvieron la semana pasada con la consellera de Educación, María José Català, se limitaron los temas "de los que se podía hablar y sobre los que no". Asimismo, ha puntualizado que no hay fecha para la Mesa de Trabajo conjunta que se acordó poner en marcha.
La manifestación de este martes --que, según han comentado tiene "más respaldo" que la prevista para el día 10 de mayo, convocada por una "única entidad", en referencia al Sindicato de Estudiantes-- cuenta con el apoyo de A Contracorrent; ADINU; Aposta Jove-UGT-PV; AVEF; AVEPSI; BEA; Campus Jove; Consell de la Joventut de la Comunitat Valenciana; Enfermeria Somos Todos; Joves de CCOO-PV; Plataforma de Estudiantes No Comunitarios; Plataforma en Defensa de la Universitat Pública; SEPC y Unió Universitària UJI.
Consumidores proponen reciclar los libros de texto ante el coste del nuevo curso
Avacu critica que los contenidos varíen de un año para otro, lo que impide reutilizar el material del ejercicio anterior
La Asociación valenciana de consumidores y usuarios Avacu pidió ayer a los centros y a las asociaciones de padres que pongan en marcha un sistema que permita intercambiar los libros de texto entre las familias, una forma de reciclar el material escolar ante el previsible aumento del coste que tendrá el próximo curso por la desaparición de la universalidad del bonolibro de Primaria.
En un comunicado, la entidad destacó que esta medida «repercutirá en un mayor gasto», al que habrá que añadir, dependiendo del colegio y del curso, «los referentes a material escolar, matrículas, mensualidades, uniforme, comedor y transporte». Como informó LAS PROVINCIAS, habrán familias valencianas que el próximo ejercicio perderán las ayudas que actualmente no se distribuyen por el criterio de renta, que regirá el reparto a partir de septiembre. Así, unos padres con un poder adquisitivo medio que actualmente reciben la subvención para los libros de texto (105 euros) y la que cubre el transporte escolar (entre 261 y 613) pueden dejar de percibir al menos 366 euros al año.
Para Avacu, ante el encarecimiento del curso, es necesario que los colegios o las Ampas contribuyan a que los padres puedan «dejar o vender los libros de años anteriores, de manera que se puedan beneficiar del importante ahorro que supone no tener que comprar libros nuevos al inicio de cada curso».
Además, la entidad solicitó que los contenidos de los mismos «no cambien innecesariamente», lo que obliga a comprar nuevos materiales cada año, dificultando su intercambio o reutilización por parte de hermanos o compañeros. Por último reclamaron que «en la medida de lo posible» se sustituyan los libros de actividades en los que se permite escribir las respuestas, lo que hace que sean inservibles de un año para otro.
Ante los cambios en los criterios de reparto, desde la Asociación de Directores de Primaria ya se ha lanzado una idea similar, que consiste en «socializar» los libros de texto. La idea es que sean cedidos por las familias al centro, que se encargaría de su custodia y reparto. Además, también quieren promover la elaboración de materiales propios.
La batalla para elegir colegio
La incertidumbre de miles de familias vuelven a ponerse de manifiesto al no saber a ciencia cierta en qué centro estudiarán sus hijos
Este lunes ha arrancado el proceso de admisión de alumnos de infantil y primaria en toda la Comunitat Valenciana y los nervios y la incertidumbre de miles de familias vuelven a ponerse de manifiesto al no saber a ciencia cierta en qué centro estudiarán sus hijos. Este curso contará con casi 57.000 nuevas plazas y los chavales que arranquen lo harán en el modelo plurilingüe. Es decir tendrán varias horas de inglés a la semana.
Sin embargo y pese a las novedades hay una cosa que no cambia. Los padres y madres desde hoy pueden solicitar el colegio en el que desean que sus hijos cursen sus estudios, pero para ello deberán tener los puntos necesarios. La cercanía al centro, el tener hermanos en el mismo colegio o la condición de ex alumno suman en ese deseo. La cantidad de puntos relaja o tensiona a los papas.
Ese proceso de baremación es rechazado de plano por la federación de padres de alumnos. Lo consideran injusto y piden un cambio en los criterios. Además exigen que la distribución de alumnos entre centros públicos y privados sea más equitativa.
Otra de las novedades para este curso 2012-2013 es el aumento de la ratio, o lo que es lo mismo que las clases tengan más alumnos que el año pasado. Los padres encuestados en la calle lo ven como una opción para que sus hijos puedan acceder al centro deseado, pero la federación considera que provocará un aumento del fracaso escolar.
Tras este proceso de admisión de solicitudes, los centros comprobarán junto a la consellería los documentos y los expedientes, y a principios de junio se publicarán las listas de admitidos provisionales, que serán definitivas el 13 de ese mismo mes.

